El tenis volvió a cruzar la línea de lo deportivo hacia lo surrealista en el Torneo de Hamburgo. Alejandro Davidovich logró el pase a octavos de final tras imponerse al francés Corentin Moutet por 6-4 y 6-4 en un partido intenso, largo y marcado por una nueva polémica del jugador galo, que volvió a perder el control en un momento clave del encuentro.
Más allá del resultado, el choque será recordado por una imagen insólita: Moutet se bajó los pantalones tras perder un punto, provocando la sorpresa del público y elevando aún más la tensión de un duelo ya cargado de fricción.
Davidovich sobrevive al caos y avanza con sufrimiento
El tenista malagueño firmó una victoria de resistencia más que de dominio. En casi dos horas de partido sobre la arcilla alemana, Davidovich tuvo que gestionar no solo el juego del rival, sino también un ambiente completamente alterado por las reacciones del francés.
El español supo aprovechar los momentos clave del encuentro:
- rompió el servicio en los primeros compases del partido,
- salvó un total de 13 bolas de break en contra,
- y convirtió 2 de las 3 oportunidades que tuvo al resto.
Un balance que refleja un partido irregular en estadísticas, pero eficaz en lo decisivo.
Moutet, otra vez protagonista por sus excentricidades
Corentin Moutet volvió a ser el centro de la polémica. Primero, tras un error que significó el 3-1 en el primer set, reaccionó con violencia contra su raqueta, lanzándola contra una pared del fondo de la pista.
Pero el episodio más comentado llegó poco después. Con 3-2 a favor de Davidovich y servicio del español, el francés perdió un punto disputado y respondió con un gesto completamente fuera de lo habitual: se bajó los pantalones en plena pista, ante la incredulidad del público.
Un comportamiento que volvió a poner en entredicho su capacidad de controlar la frustración en momentos de máxima tensión competitiva.
Un partido de alto riesgo mental
Más allá del espectáculo extradeportivo, el encuentro fue también una batalla exigente desde lo tenístico. Davidovich acumuló:
- 38 golpes ganadores
- 39 errores no forzados
Un equilibrio que refleja un duelo irregular, pero en el que el español supo mantenerse firme cuando el partido se rompía emocionalmente.
De Miñaur, siguiente obstáculo
Con esta victoria, Davidovich accede a los octavos de final, donde le espera un desafío de máxima exigencia: el australiano Alex de Miñaur, tercer cabeza de serie del torneo y uno de los grandes favoritos al título.
Un salto de nivel inmediato para el español, que deberá elevar su consistencia si quiere seguir avanzando en Hamburgo.
