Este sábado se conmemoran 10 años de la investidura de Carles Puigdemont como presidente de la Generalidad de Cataluña, un suceso que marcó el inicio de una década repleta de acontecimientos políticos importantes. Puigdemont, quien anteriormente fue alcalde de Gerona, ha estado involucrado en diversas situaciones políticas que incluyen dos fugas y dos detenciones en Alemania e Italia. En estos años, ha mantenido reuniones con figuras de relevancia política como Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero en Suiza y Bélgica.
Puigdemont emergió como presidente tras un proceso de negociación complejo que incluyó el apoyo de la formación política CUP, que en ese momento exigía un cambio de liderazgo desde Artur Mas, considerando que Mas no era un líder suficientemente comprometido con la independencia de Cataluña. Su elección se produjo el 10 de enero de 2016, en una situación política tensa en la que la CUP presionó por el cambio.
Durante su investidura, Puigdemont expresó su visión de una Cataluña independiente, marcando el camino de su mandato por medio de declaraciones y promesas de diversas políticas, incluyendo derechos sociales. Tras el periodo intenso del Procés, su figura ha comenzado a perder visibilidad mediática y su liderazgo se encuentra cuestionado, especialmente por el ascenso de líderes como Sílvia Orriols.
En un contexto de crisis política entre su partido Junts y el Gobierno de Pedro Sánchez, Puigdemont continúa lejos de Cataluña, residiendo en Waterloo, a la espera de decisiones judiciales que podrían influir en su futuro político, tales como la amnistía sobre los cargos de malversación que enfrenta.
