Dimite el DAO protegido por Marlaska después de que un juzgado de violencia sobre la mujer de Madrid haya iniciado una investigación por una presunta agresión sexual denunciada por una agente subordinada. La renuncia del hasta ahora Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional, José Ángel González, supone un terremoto interno en el Ministerio del Interior y coloca al ministro Fernando Grande-Marlaska en el centro de la polémica.
El Ministerio del Interior confirmó la dimisión en un escueto comunicado en el que señalaba que el comisario principal había comunicado su decisión de renunciar al cargo, haciéndola efectiva en las próximas horas.
¿Quién es el DAO y por qué su dimisión es tan relevante?
El Director Adjunto Operativo (DAO) es el máximo responsable operativo de la Policía Nacional. Solo está por encima de él el director general, un cargo de naturaleza política. José Ángel González era considerado un hombre de máxima confianza del ministro Marlaska, quien lo designó para el puesto y, según diversas informaciones, promovió fórmulas administrativas para evitar su jubilación en diciembre de 2024, cuando le correspondía retirarse conforme a la normativa vigente.
Que dimite el DAO protegido por Marlaska no es un hecho menor: afecta directamente a la cúpula policial y proyecta dudas sobre los mecanismos internos de control y responsabilidad dentro del Ministerio del Interior.
La denuncia: agresión sexual en vivienda oficial
La investigación está siendo instruida por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid. Según consta en la denuncia, los hechos se habrían producido en abril de 2025 en una vivienda oficial adscrita al DAO y dependiente del Ministerio del Interior.
La agente denunciante sostiene que acudió al domicilio por orden directa del mando policial y que, una vez allí, fue víctima de una agresión sexual con penetración. La querella incluye además acusaciones por coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos.
El juzgado ha incoado diligencias previas y ha fijado para el próximo 17 de marzo la comparecencia de ambas partes. En esa fecha, la denunciante deberá ratificar su testimonio y el exalto cargo policial podrá ofrecer su versión de los hechos.
Por el momento, no se han hecho públicas medidas cautelares. Sin embargo, el hecho de que dimite el DAO protegido por Marlaska antes incluso de prestar declaración judicial añade una dimensión política al caso que trasciende lo estrictamente penal.
Presión sindical y crisis política tras que dimite el DAO protegido por Marlaska
La noticia de que dimite el DAO protegido por Marlaska ha provocado una reacción inmediata en el seno de los sindicatos policiales, que han pedido explicaciones al ministro del Interior e incluso han solicitado su dimisión por responsabilidad política.
Las organizaciones sindicales reclaman mayor transparencia y protocolos claros ante acusaciones de esta gravedad, especialmente cuando afectan a la cúspide operativa del cuerpo. La polémica se intensifica por el hecho de que el DAO era considerado un pilar clave en la estructura policial y contaba con el respaldo explícito del ministro.
Además, la querella incluiría audios y mensajes que, según la parte denunciante, respaldarían su relato. Será el juez quien determine la validez de ese material probatorio y su peso en la instrucción.
El impacto institucional
Que dimite el DAO protegido por Marlaska abre un escenario incierto en la dirección operativa de la Policía Nacional. La figura del DAO coordina unidades centrales, operaciones estratégicas y despliegues de gran envergadura. Su salida repentina obliga al Ministerio del Interior a reorganizar de forma urgente la cúpula policial.
Desde el entorno gubernamental se apela a la presunción de inocencia y se subraya que la dimisión no implica reconocimiento de culpabilidad. No obstante, el caso erosiona políticamente al Ejecutivo en un momento de alta sensibilidad institucional.
La clave ahora estará en el desarrollo judicial. Si el procedimiento avanza hacia una imputación formal o la adopción de medidas cautelares, la presión política podría aumentar considerablemente. Por el contrario, si no se acreditan indicios suficientes, el debate girará en torno al daño reputacional y a las responsabilidades políticas asumidas.
En cualquier caso, el hecho de que dimite el DAO protegido por Marlaska marca un antes y un después en la actual legislatura. La combinación de acusaciones penales graves, implicación de un alto mando policial y respaldo político previo conforma una crisis institucional de gran magnitud.
La comparecencia del próximo 17 de marzo será determinante para esclarecer los hechos. Hasta entonces, el foco seguirá puesto tanto en los tribunales como en el Ministerio del Interior, mientras la opinión pública exige respuestas claras y contundentes ante un caso que ha sacudido los cimientos de la Policía Nacional.

