Los Angeles Dodgers vieron terminar una histórica racha de su bullpen, pero respondieron de la mejor manera posible: con una remontada inmediata liderada por sus grandes estrellas. El conjunto angelino derrotó 5-3 a los Colorado Rockies gracias a un explosivo séptimo inning que volvió a demostrar por qué posee una de las alineaciones más temidas de las Grandes Ligas.
Ni siquiera el fin de una racha histórica logró desestabilizar a los Dodgers. Cuando parecía que Colorado podía dar la sorpresa en el primer partido de la serie, el poderoso lineup de Los Ángeles reaccionó con contundencia y castigó los errores de un bullpen rival incapaz de contener la presión.
La victoria volvió a evidenciar una realidad que preocupa al resto de la MLB: los Dodgers no necesitan que todo funcione perfectamente para ganar partidos.
Se rompe una histórica racha del bullpen de Los Ángeles
Durante semanas, el cuerpo de relevistas de los Dodgers había sido prácticamente intocable.
La impresionante racha de 38 entradas consecutivas sin permitir carreras llegó a su fin en la sexta entrada cuando el venezolano Ezequiel Tovar conectó un cuadrangular solitario frente al derecho Kyle Hurt.
El batazo colocó a los Rockies con ventaja de dos carreras y parecía abrir la puerta a una inesperada victoria visitante en el Dodger Stadium.
Sin embargo, la alegría de Colorado apenas duró unos minutos.
El séptimo inning cambió completamente el partido
La reacción de Los Ángeles llegó de inmediato en la parte baja del séptimo episodio.
Los Rockies facilitaron el trabajo de los Dodgers mediante problemas de control desde el montículo.
Will Smith y Hyeseong Kim comenzaron la entrada negociando bases por bolas consecutivas ante el relevista Juan Mejía, generando la primera señal de alarma para el cuerpo técnico visitante.
La situación empeoró cuando el venezolano Miguel Rojas, utilizado como bateador emergente tras una serie de movimientos tácticos, recibió un pelotazo que llenó las bases sin outs.
Con el escenario perfecto preparado, aparecieron las grandes figuras de la alineación angelina.
Ohtani, Betts y Freeman lideran la remontada
Como ha ocurrido tantas veces durante la temporada, las principales estrellas de los Dodgers asumieron la responsabilidad en el momento decisivo.
Shohei Ohtani impulsó la primera carrera de la remontada mediante una jugada de selección que inicialmente fue decretada como doble play, aunque posteriormente la revisión de video corrigió la decisión arbitral.
Poco después, Mookie Betts empató el encuentro gracias a un elevado de sacrificio.
Y cuando la presión alcanzaba su punto máximo, apareció Freddie Freeman.
El veterano inicialista conectó un doble productor que colocó por delante a los Dodgers y desató la celebración en el estadio.
Para completar la remontada, el cubano Andy Pagés añadió una carrera adicional con un sencillo que otorgó tranquilidad a los locales en los innings finales.
Miguel Rojas juega lesionado ante la falta de alternativas
Uno de los momentos más preocupantes de la noche estuvo protagonizado por Miguel Rojas.
El venezolano recibió un pelotazo en el pie izquierdo mientras llenaba las bases durante el séptimo inning y mostró evidentes signos de dolor.
A pesar de ello, permaneció en el encuentro debido a la complicada situación del cuadro interior de los Dodgers.
La plantilla continúa gestionando con cautela la situación física de Max Muncy, quien recibió un pelotazo en la mano derecha durante un partido disputado el pasado viernes.
Las imágenes mostraron a Muncy utilizando un guante de primera base en el banquillo, aunque el cuerpo técnico decidió no arriesgarlo.
Eso obligó a Rojas a continuar sobre el terreno y ocupar la tercera base durante los últimos episodios del encuentro.
Enrique Hernández deja buenas sensaciones en su regreso
Otro aspecto positivo para los Dodgers fue el regreso de Enrique «Kiké» Hernández.
El puertorriqueño disputó su primer encuentro de la temporada y respondió de manera inmediata.
Terminó la noche con un rendimiento perfecto de 2 de 2 al bate, incluyendo un doble productor que ayudó a mantener a los Dodgers cerca en el marcador antes de la remontada definitiva.
Su versatilidad defensiva también volvió a ser un recurso valioso para el manager Dave Roberts, que continúa lidiando con varias molestias físicas dentro del roster.
Los Dodgers siguen encontrando maneras de ganar
La victoria frente a Colorado deja una conclusión clara: este equipo posee múltiples caminos hacia el triunfo.
Cuando el pitcheo domina, los Dodgers ganan.
Cuando el bullpen cede carreras, la ofensiva responde.
Y cuando el partido entra en situaciones de máxima presión, jugadores como Ohtani, Betts o Freeman suelen aparecer para resolver los problemas.
El final de la racha de 38 entradas sin permitir carreras puede haber cerrado un capítulo brillante para los relevistas angelinos, pero la remontada posterior demostró que la fortaleza de este equipo va mucho más allá de una estadística.
Con una alineación repleta de talento y experiencia, Los Ángeles continúa enviando un mensaje al resto de la liga: incluso en sus noches imperfectas sigue siendo uno de los equipos más difíciles de derrotar.
