El título de la obra clave de Francisco Umbral, **Mortal y rosa**, tiene un significado profundo y personal. Publicada en 1975, la obra refleja el dolor del autor tras la muerte de su hijo Francisco, conocido como Pincho, quien falleció a causa de leucemia a los casi seis años de edad en 1974. Esta obra ha sido considerada un punto culminante de la prosa poética en la literatura española contemporánea.
Francisco Umbral, nacido como Alejandro Francisco Pérez Martínez en Madrid, tuvo una vida marcada por la adversidad, desde su infancia en Valladolid hasta su trayectoria literaria. A pesar de una educación formal limitada, su autodidactismo le permitió convertirse en un prolífico escritor y periodista, destacándose por sus columnas en diversos periódicos y por sus numerosas obras.
**Mortal y rosa** no fue bien recibida en su lanzamiento, ya que muchos críticos no encontraron el material literario que esperaban. Sin embargo, desde entonces ha sido revalorizada y es considerada un clásico contemporáneo, que a menudo se estudia por su estilo original y su enfoque autobiográfico. La obra aborda temas como la muerte, la felicidad y la paternidad a través de una prosa rica en lirismo y reflexión.
En enero de 2026, se celebró el premio Francisco Umbral al libro del año, concedido a Marcos Giralt Torrente, nieto de Gonzalo Torrente Ballester, por su obra **Los ilusionistas**. Este evento coincide con la continua relevancia de Umbral en el ámbito literario, con reediciones de sus obras y exposiciones que destacan su legado. La Fundación Francisco Umbral continúa la labor de promover su obra, consolidando su importancia en la literatura española.
