El rey pide rectitud a los nuevos jueces como principio esencial para preservar la confianza ciudadana y garantizar el buen funcionamiento del sistema político y constitucional español. Así lo ha afirmado Felipe VI durante el acto de entrega de despachos a los 121 integrantes de la 74ª promoción de la Carrera Judicial, celebrado este lunes en Barcelona, donde ha lanzado un mensaje claro sobre ética, independencia y responsabilidad institucional.
Ante los nuevos magistrados, el monarca ha recalcado que la rectitud en el ejercicio diario de la función judicial no es una opción, sino una exigencia democrática. Según Felipe VI, el respeto debido al Poder Judicial depende directamente del comportamiento individual de cada juez, y ese respeto es una condición indispensable para la estabilidad del sistema político.
El rey pide rectitud a los nuevos jueces como pilar del sistema democrático
Durante su discurso, el rey pide rectitud a los nuevos jueces insistiendo en que deberán conducir toda su actividad “bajo los más estrictos parámetros éticos”. Felipe VI ha recordado que sus decisiones afectarán de forma directa a los derechos y libertades de los ciudadanos, a su patrimonio y a la resolución de conflictos que marcan la vida cotidiana de la sociedad.
“El ingreso en la carrera judicial supone asumir la tarea de contribuir a preservar el Estado social y democrático de derecho”, ha señalado el monarca, subrayando que los jueces no solo aplican la ley, sino que encarnan uno de los poderes fundamentales del Estado. En este sentido, el rey pide rectitud a los nuevos jueces como garantía de imparcialidad, independencia y credibilidad institucional.
Advertencia sobre las dificultades de la carrera judicial
Felipe VI no ha ocultado la dureza de la profesión judicial. Ha advertido a los nuevos jueces de que a lo largo de su carrera se enfrentarán a “días duros, decisiones difíciles, renuncias personales y momentos de soledad”. Sin embargo, ha asegurado que mantener la rectitud y la independencia permitirá alcanzar, al final del camino, la satisfacción del deber cumplido y el reconocimiento de los ciudadanos.
El Rey ha destacado además la necesidad de mantener un equilibrio complejo entre la independencia judicial y la integración de los jueces en la sociedad, un equilibrio que, según ha reconocido, “no siempre será sencillo de mantener”.
Jueces españoles y jueces europeos
Otro de los ejes centrales del discurso ha sido la dimensión internacional de la Justicia. Felipe VI ha recordado que, aunque sean jueces españoles, también son jueces europeos, y que su función no puede entenderse sin el conocimiento y la aplicación del derecho de la Unión Europea.
El monarca ha subrayado la importancia del derecho internacional y de los grandes textos de protección de los derechos humanos, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. En este marco, el rey pide rectitud a los nuevos jueces también en la interpretación y aplicación de estos tratados, como parte esencial del ordenamiento jurídico español.
El déficit de jueces en España, una preocupación estructural
Durante el acto, la presidenta del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, ha alertado del “grave déficit de jueces” que sufre España. Actualmente, la ratio es de 11 jueces por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea, situada en 17.
Perelló ha señalado que esta carencia provoca sobrecarga de trabajo, retrasos y dilaciones judiciales que afectan tanto a los profesionales como a los ciudadanos. Ha advertido de que existen ya más de 260 plazas judiciales vacantes y ha reclamado una convocatoria urgente de pruebas selectivas, sin rebajar el nivel de exigencia ni la calidad de la formación.
Una promoción mayoritariamente femenina y diversa
La nueva promoción judicial está formada por 121 jueces, de los cuales 85 son mujeres y 36 hombres, consolidando una tendencia que se mantiene desde 1997. La número uno de la promoción ha sido Ángela Sanz Sanz, en un grupo que refleja una judicatura cada vez más abierta y representativa de la sociedad.
Perelló ha destacado que una parte significativa de los nuevos jueces procede de familias sin estudios superiores y sin tradición jurídica, desmontando la idea de una élite cerrada dentro de la carrera judicial.
Rectitud y confianza ciudadana
Tanto el Rey como la presidenta del CGPJ han coincidido en que la fortaleza del Poder Judicial depende, en última instancia, del comportamiento diario de cada juez. Por ello, el rey pide rectitud a los nuevos jueces como elemento clave para preservar la independencia judicial, la neutralidad y la confianza de los ciudadanos en los tribunales.
El mensaje final del acto ha sido claro: sin rectitud, ética y responsabilidad individual, no hay Justicia fuerte ni sistema democrático sólido.
