La organización Élite Taxi ha elevado el tono de sus críticas por la situación que, asegura, se vive en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. El colectivo denuncia un aumento del intrusismo, una insuficiente vigilancia sobre las VTC y una gestión que considera deficiente durante las horas de mayor afluencia de pasajeros.
Ante este escenario, la asociación reclama una respuesta inmediata de las administraciones y advierte de que no descarta convocar movilizaciones si no se adoptan medidas urgentes para garantizar el cumplimiento de la normativa y mejorar el funcionamiento del servicio.
El taxi denuncia un incremento del intrusismo
Según Élite Taxi, la principal preocupación del sector es el crecimiento de las actividades que considera irregulares por parte de algunos vehículos de transporte con conductor (VTC).
La organización sostiene que las inspecciones actuales son insuficientes y que determinadas infracciones continúan produciéndose de manera habitual sin una respuesta contundente por parte de las autoridades competentes.
Desde el colectivo insisten en que todos los operadores deben cumplir las mismas normas, con independencia del tipo de licencia con la que presten servicio.
Reclaman más presencia policial
Uno de los principales mensajes lanzados por la asociación es la necesidad de reforzar los dispositivos de control en el aeropuerto.
Aunque reconoce el trabajo que desarrolla la Unidad de Trànsit de los Mossos d’Esquadra, Élite Taxi considera que los recursos actuales son insuficientes para hacer frente al volumen de actuaciones que, según denuncian, se registran diariamente.
Por ello, solicitan:
- Más efectivos policiales destinados al aeropuerto.
- Incremento de las inspecciones sobre la actividad de las VTC.
- Refuerzo de medios materiales para la Unidad de Trànsit.
- Mayor coordinación entre los distintos organismos responsables.
Críticas a la organización del servicio
La asociación también pone el foco en la gestión del propio servicio del taxi dentro del aeropuerto.
Según explica, durante los periodos de máxima demanda se producen problemas de coordinación debido a la falta de responsables presentes sobre el terreno, lo que provoca:
- Largas esperas para los pasajeros.
- Problemas de organización en las paradas.
- Retrasos en la asignación de vehículos.
- Una imagen negativa de uno de los principales aeropuertos de España.
Para el colectivo, garantizar una gestión permanente durante las horas punta resulta imprescindible para ofrecer un servicio eficiente tanto a viajeros nacionales como internacionales.
Élite Taxi amenaza con movilizaciones
Ante la ausencia de soluciones inmediatas, la organización ha anunciado que estudia la posibilidad de convocar movilizaciones en el entorno del Aeropuerto de Barcelona.
El objetivo sería reclamar una intervención urgente por parte de AENA, la Generalitat de Cataluña y el resto de administraciones competentes para restablecer el orden en el servicio.
Las principales reclamaciones del sector
Entre las medidas planteadas por Élite Taxi destacan:
- Incrementar la presencia policial en el aeropuerto.
- Intensificar las inspecciones sobre las VTC que incumplan la normativa.
- Reforzar la Unidad de Trànsit de los Mossos d’Esquadra con más agentes y recursos.
- Garantizar una gestión permanente del servicio del taxi durante las horas de mayor actividad.
- Diseñar un plan urgente para mejorar la organización y reducir las incidencias.
Un conflicto que continúa abierto
La convivencia entre el sector del taxi y las empresas de vehículos de transporte con conductor (VTC) continúa siendo uno de los principales focos de conflicto en las grandes ciudades españolas.
En Cataluña, el Aeropuerto de Barcelona se ha convertido en uno de los escenarios donde esa tensión resulta más visible debido al elevado volumen de viajeros y a la intensa actividad diaria de ambos servicios de transporte.
Élite Taxi sostiene que la situación ha alcanzado un «punto límite» y reclama una actuación firme de las administraciones para combatir el intrusismo, garantizar el cumplimiento de la legislación vigente y ofrecer un servicio de calidad a los millones de pasajeros que cada año utilizan la principal infraestructura aeroportuaria de Cataluña.
Mientras tanto, el colectivo mantiene abierta la puerta a nuevas protestas si las medidas solicitadas no llegan en las próximas semanas.

