El excampeón mundial Errol Spence Jr. regresará al ring en junio frente al australiano Tim Tszyu, en una velada de Premier Boxing Champions (PBC) que se emitirá por Prime PPV. Será su retorno tras casi tres años de inactividad.
Spence reaparece tras la pesadilla ante Crawford
El boxeo internacional se prepara para uno de los regresos más esperados —y cuestionados— de los últimos años. El estadounidense Errol Spence Jr. volverá a competir en junio de 2026, después de casi tres años sin pisar un cuadrilátero. Su rival será el australiano Tim Tszyu, en un combate que encabezará una cartelera organizada por Premier Boxing Champions (PBC) y retransmitida en modalidad pago por visión (Prime PPV).
La última vez que Spence subió al ring fue en 2023, cuando sufrió una contundente derrota por nocaut ante Terence Crawford, en un combate de unificación que marcó un antes y un después en su carrera. Aquella noche no solo perdió sus cinturones del peso welter, sino también parte de la aura de invencibilidad que lo acompañaba.
Ahora, el texano abandona definitivamente el peso welter y sube por primera vez al peso superwelter (154 libras), una división exigente y plagada de talento. La pregunta es inevitable: ¿estamos ante un regreso para recuperar la gloria o ante el último intento de un campeón que busca redención?
Tim Tszyu, un rival incómodo y en reconstrucción
Spence no ha elegido un camino sencillo. Enfrente estará Tim Tszyu, hijo del legendario Kostya Tszyu, que busca recuperar impulso tras un año de altibajos.
En julio de 2025, el australiano cayó derrotado ante Sebastián Fundora, en un combate que dejó dudas sobre su capacidad para dominar la élite del superwelter. Sin embargo, en diciembre volvió a la senda del triunfo imponiéndose por decisión a Antonio Velázquez, mostrando una versión más sólida.
Tras la derrota ante Fundora, Tszyu realizó un cambio radical en su equipo técnico y comenzó a trabajar con el prestigioso entrenador cubano Pedro Díaz. Desde entonces, ha mejorado visiblemente su defensa, disciplina táctica y selección de golpes, aspectos que anteriormente eran objeto de crítica.
Si el combate finalmente se disputa en Australia, como se ha barajado, el factor local podría inclinar la balanza emocional y mediática a favor de Tszyu. Spence, tras años de inactividad, tendría que lidiar no solo con un rival renovado, sino con un ambiente hostil.
Una pelea con implicaciones estratégicas en el superwelter
La división del superwelter vive un momento de transición. Con nombres como Sebastián Fundora, Jermell Charlo o el propio Tszyu, el cinturón y el liderazgo de la categoría están en juego.
Para Spence, este combate no es solo un regreso: es una declaración de intenciones. Ganar significaría volver a la conversación de los grandes eventos y demostrar que la derrota ante Crawford fue un tropiezo puntual. Perder, en cambio, podría consolidar la narrativa de declive.
Desde el punto de vista empresarial, la apuesta de PBC y su alianza con Prime Video evidencia que el boxeo sigue buscando grandes nombres para sostener el modelo de pago por visión. El mercado estadounidense y el australiano representan una combinación atractiva para maximizar ingresos y audiencia global.
¿Redención o riesgo innecesario?
El regreso de Errol Spence Jr. ante un rival de la talla de Tim Tszyu no es una pelea de transición. Es un combate de alto riesgo tras un largo parón competitivo.
La incógnita es clara: ¿mantiene Spence el hambre, la resistencia y la velocidad que lo convirtieron en campeón mundial, o el tiempo y la derrota ante Crawford han dejado una huella irreversible?
Junio marcará el veredicto. Y el superwelter, una división que no perdona errores, será el escenario de una batalla que puede redefinir dos carreras.
