Después de cuatro temporadas vistiendo el azul de los Los Angeles Dodgers, Freddie Freeman quiere que sea el último uniforme de su carrera en las Grandes Ligas. El inicialista estrella, de 36 años, asegura que aún tiene gasolina para jugar y sueña con retirarse con Los Ángeles, su ciudad natal y su equipo actual.
Objetivo: longevidad y consistencia
Freeman tiene contrato por dos años más y considera jugar hasta los 40. Su meta inmediata: participar en los 162 juegos de temporada regular y todos los de postemporada posibles. En los últimos años ha demostrado gran durabilidad, jugando 147 encuentros en cada una de las últimas dos temporadas y rara vez perdiendo más de cuatro partidos en campañas completas anteriores.
“Voy a prepararme para jugar 162 partidos… Quiero jugar todos los encuentros”, afirmó Freeman, destacando su deseo de mantenerse activo sin importar descansos sugeridos por el equipo.
Impacto y logros recientes
En apenas cuatro años con los Dodgers, Freeman se ha convertido en un ícono de la franquicia. Entre sus momentos más recordados:
- Grand slam contra los Yankees en el Juego 1 de la Serie Mundial 2024, sellando una victoria histórica.
- Línea ofensiva promedio de .310/.391/.516 desde 2022, mostrando consistencia como bateador de elite.
- En 2025 bateó para .295, tercer promedio más alto de la Liga Nacional, solo detrás de Trea Turner y Nico Hoerner.
Freeman busca superar la barrera de los .300 en 2026 y mejorar tanto en defensa como en ofensiva, tras equilibrar la recuperación de una cirugía de tobillo con la temporada pasada.
Meta a largo plazo: los 3 000 hits
Más allá de 2026, Freeman persigue la marca de 3 000 imparables, actualmente a 569 hits de distancia, lo que requeriría mantener su promedio habitual de 142 hits por temporada durante los próximos cuatro años. Este objetivo consolidaría aún más su legado en las Grandes Ligas.
Amor por el juego y futuro personal
Freeman asegura que su motivación no es solo estadística, sino pasión por el béisbol y la oportunidad de disfrutar más tiempo con su familia mientras minimiza viajes prolongados.
“El juego significa más para mí… Amo este juego. No quiero que termine, pero lo entiendo. El Padre Tiempo me va a alcanzar. Estamos tratando de mantenerlo alejado por mucho tiempo”.
En definitiva, Freddie Freeman busca dejar un legado duradero con los Dodgers, combinando longevidad, rendimiento constante y amor por el béisbol, hasta cerrar su carrera a los 40 años como uno de los grandes inicialistas de su generación.

