La menorquina Gemma Triay inicia un nuevo capítulo en su carrera con Seba Nerone al frente de su equipo. Tras la separación de Rodri Ovide, la número uno del mundo irradia entusiasmo, frescura y motivación, dispuesta a afrontar esta etapa con ambición y determinación.
Una ruptura que sacudió el mundo del pádel
El pasado domingo 23 de febrero de 2026, Gemma Triay sorprendió al mundo del pádel al anunciar el fin de su alianza con Rodri Ovide, tras seis años y medio de éxitos continuos. La noticia generó especulaciones sobre tensiones internas y desgaste en la relación profesional, dejando en evidencia que incluso los equipos más consolidados pueden verse afectados por diferencias estratégicas y personales.
Seba Nerone, el refuerzo que aporta experiencia y frescura
La jugadora menorquina ha elegido como nuevo entrenador a Seba Nerone, argentino con amplia trayectoria como jugador, técnico y comentarista. Nerone aporta un enfoque multidisciplinar que combina estrategia, análisis y motivación, justo lo que Triay busca para seguir liderando el circuito.
Triay compartió su emoción con sus seguidores:
«Estoy muy contenta de contarles que desde hoy, Seba Nerone será mi entrenador y se une al equipo junto a Delfi Brea y Jorge Martínez. Me hace muchísima ilusión empezar esta etapa con alguien con quien tengo una relación tan especial desde hace años. Vamos a por todo, equipo».
Este cambio refleja no solo un ajuste táctico, sino también un renovado impulso anímico que podría ser determinante en la continuidad de su dominio en la Premier Padel.
Incógnitas en los banquillos: ¿quién liderará en los torneos?
Actualmente, Jorge Martínez sigue siendo el preparador de Delfi Brea, colaborando con Triay en la M3 Padel Academy. Esto plantea dudas sobre la dinámica de los banquillos: ¿se alternarán Nerone y Martínez, o el argentino asumirá el rol principal, reemplazando a Ovide de manera definitiva?
La primera prueba de este nuevo proyecto tendrá lugar en Gijón, donde los aficionados podrán medir la química y efectividad del renovado equipo. Este movimiento estratégico demuestra que Triay busca no solo resultados inmediatos, sino consolidar un equipo competitivo y multifacético, capaz de mantener su hegemonía en un circuito cada vez más exigente.

