Helicoide en Venezuela: De centro comercial a centro de detención
El Helicoide, ubicado en Caracas, ha sido objeto de atención internacional tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de clausurar esta instalación. Esta decisión se produce en el contexto de iniciativas destinadas a desmantelar el aparato represivo del régimen de Nicolás Maduro.
El Helicoide, que se comenzó a construir en 1956 como un centro comercial y de exposiciones de la industria petrolera y minera, nunca fue finalizado. La obra fue detenida en 1961 debido a la quiebra de la constructora y posteriormente, en 1975, fue adquirida por el Estado venezolano. Desde 1985, ha sido utilizado como centro de detención, convirtiéndose en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).
La superficie total del Helicoide supera los 100 000 metros cuadrados, aunque la gran parte de las instalaciones permanece inacabada. Desde el año 2014, ha sido señalado por múltiples organizaciones de derechos humanos por las condiciones de detención y las violaciones a los derechos de los presos allí recluidos.
El informe de 2019 de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, documentó torturas y tratos inhumanos a detenidos, lo que provocó una respuesta negativa del gobierno venezolano, que descalificó estos informes como manipulaciones. El reciente anuncio de Trump confirma el interés internacional en abordar la situación de derechos humanos en este y otros lugares de Venezuela.
La contaminación de la imagen del Helicoide con prácticas de represión ha llevado a que figuras como el exdetenido Víctor Navarro utilicen su experiencia para concienciar sobre estos sucesos. Navarro, quien fue detenido en 2018, ha convertido su experiencia en un proyecto de realidad virtual, «Realidad Helicoide», que busca visibilizar las condiciones vividas por los presos.
