La investigación judicial sobre la actividad de Begoña Gómez suma un nuevo episodio inquietante: Indra ha comunicado al juez Juan Carlos Peinado que no existe ni una sola acta, registro o documento oficial sobre las reuniones mantenidas en relación con el desarrollo del software vinculado a la cátedra de la esposa del presidente del Gobierno.

El magistrado se encuentra así con un vacío documental absoluto en las empresas implicadas, tras el borrado de correos electrónicos clave y la inexistencia de notas internas que acrediten el contenido de los encuentros.


Un requerimiento claro y una respuesta contundente

El Juzgado de Instrucción nº 41 de Madrid había solicitado formalmente a Indra Business Consulting, Indra Soluciones y Tecnologías de la Información y Flat 101 que remitieran:

  • Las agendas de las reuniones
  • Las actas levantadas
  • Cualquier documento relativo al desarrollo de la plataforma digital

La respuesta, ya incorporada al sumario, es rotunda:

“No existe en los sistemas del Grupo Indra ningún acta levantada por empleados del grupo relativa al contenido de las reuniones mantenidas”.

Tampoco constan actas elaboradas por terceros intervinientes ni por representantes de la Universidad Complutense de Madrid.

Traducido: no hay constancia escrita de lo tratado en esas reuniones.


El patrón que inquieta al instructor

El problema no es aislado. La investigación ya había tropezado con la desaparición de correos electrónicos clave vinculados a Google, empresa que colaboró en el proyecto. Según las explicaciones trasladadas, esos emails habrían sido eliminados por superar los 18 meses de antigüedad.

Asimismo, los registros de reuniones de Devoteam, otra de las compañías implicadas, tampoco pueden certificar quién asistió a determinados encuentros.

El resultado es un escenario preocupante para la instrucción:

  • Sin actas
  • Sin correos
  • Sin registros detallados
  • Sin documentación que permita reconstruir con precisión los hechos

Obstáculos acumulados en la investigación

El juez Peinado ha tenido que superar diversas dificultades desde el inicio de la causa:

  • Intentos de frenar la investigación mediante acciones legales
  • Limitaciones para acceder a información relacionada con otros procedimientos judiciales
  • Resistencia en la entrega de documentación

Ahora, el obstáculo es distinto: la ausencia total de pruebas documentales en sistemas corporativos que, en teoría, deberían conservar trazabilidad interna de proyectos tecnológicos de esta envergadura.


El foco: la plataforma digital y su financiación

La investigación analiza el desarrollo de la plataforma digital vinculada a la cátedra universitaria de Begoña Gómez, incluyendo:

  • Costes del proyecto
  • Participación de empresas tecnológicas
  • Uso posterior del software
  • Posibles conflictos de interés

Sin documentación oficial, el juez deberá reconstruir los hechos mediante declaraciones, informes periciales y pruebas indirectas.


Un vacío difícil de explicar

En entornos corporativos del tamaño de Indra, los procesos suelen generar:

  • Minutas de reunión
  • Actas internas
  • Correos de seguimiento
  • Documentación técnica

La inexistencia de todo rastro documental plantea interrogantes sobre los mecanismos de archivo y control interno.

La cuestión ya no es solo qué ocurrió, sino cómo es posible que no exista ningún registro formal.

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