Juicio por la contratación de Salvador Almenar en Adif
La plantilla de Adif se encuentra en medio de una creciente inquietud tras el trágico accidente ocurrido en Adamuz hace más de una semana. La situación interna de la compañía, encargada de la construcción y gestión de la red ferroviaria en España, es de gran preocupación.
Según informes, altos mandos de la empresa han comenzado a buscar «cabezas» que asumirán la responsabilidad del accidente, especialmente entre las diversas empresas contratadas para la obra y el mantenimiento de la línea afectada. Esto, en parte, parece dirigido a satisfacer expectativas del ministro Óscar Puente.
Las fuentes indican que están realizando solicitudes de datos técnicos y revisiones de registros internos, aunque han encontrado bloqueos en algunos de estos accesos. Esta dinámica ha generado caos, especialmente en una organización que se percibe como altamente politizada.
Un caso notable es el de Salvador Almenar, actual responsable de la Dirección de Gabinete de Presidencia y mano derecha del presidente de Adif, que fue contratado en 2024. La falta de experiencia en el sector ferroviario de Almenar, junto a su trayectoria en la administración autonómica valenciana, ha sido objeto de controversia. Anteriormente ocupaba cargos en el gabinete de la Consejería de Justicia y en la Dirección General de Interior de la Generalidad Valenciana.
Internamente, algunos empleados expresan que Almenar actúa como un «cuello de botella» en la tramitación de documentos para el presidente, lo que genera retrasos en procesos importantes. Este contexto de tensión ha llevado incluso a colegios profesionales de periodistas a cuestionar la idoneidad de su contratación.
En un juicio pendiente de diciembre, se discute una demanda presentada por el Colegio de Periodistas de Andalucía acerca de los requisitos de selección del director de comunicación en Adif. Se argumenta que estas condiciones pueden haber sido diseñadas para favorecer la colocación de candidatos afines al gobierno.
El actual desarrollo del caso de Almenar y su dirección en Adif se da en medio de una fuerte presión política y una gestión que ha sido objeto de críticas recientes.

