Borja Iglesias, delantero del Celta de Vigo, celebró ayer su 33º cumpleaños y recibió un fuerte respaldo por parte de la afición en el partido contra el Rayo Vallecano. En respuesta a los insultos homófobos que recibió el pasado lunes tras un encuentro en el Sánchez Pizjuán, miles de seguidores acudieron al estadio con las uñas pintadas para expresar su apoyo.
La iniciativa surgió de una simpatizante de la peña Carcamäns da Arousa y fue ampliamente difundida a través de las redes sociales, ganando la adhesión del propio club y otros futbolistas como Hugo Álvarez, Javi Rueda y Óscar Mingueza.
Además, la peña Merlegos Celestes ofreció un servicio de pintado de uñas semipermanente con el diseño de un oso panda a un precio de 10 euros.
En otro gesto de apoyo, el equipo Juvenil del Celta posó con una camiseta de Iglesias antes de su partido contra el Villarreal en la Copa del Rey. Por su parte, Iglesias comenzó el partido en el banquillo, dado que el entrenador Claudio Giráldez decidió reservarlo para el encuentro de Europa League ante el Lille.
Iglesias ha sido un defensor activo en la lucha contra la homofobia en el deporte. Su compromiso incluye una campaña en la que se declaró heterosexual para concienciar sobre la tolerancia en el fútbol. En declaraciones pasadas, ha expresado su preocupación por la persistencia de la homofobia en el deporte y su impacto en la inclusión de todas las personas.

Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version