Bruselas comenzará a cobrar una tasa de tres euros por los paquetes de bajo valor procedentes de países extracomunitarios. La medida busca frenar la avalancha de productos baratos llegados principalmente desde China y reforzar los controles aduaneros, aunque podría traducirse en un aumento del precio para millones de consumidores europeos.
Comprar productos baratos en plataformas como Temu, Shein o AliExpress dejará de ser tan económico a partir del 1 de julio. La Unión Europea pondrá en marcha una nueva tasa que gravará los paquetes de hasta 150 euros procedentes de países extracomunitarios, una decisión con la que Bruselas pretende frenar el crecimiento exponencial del comercio electrónico asiático y reforzar el control sobre millones de envíos que llegan cada año al mercado europeo.
La medida llega en un momento de fuerte presión sobre las aduanas comunitarias, que reciben 15 millones de paquetes diarios procedentes del exterior, la inmensa mayoría enviados desde China.
Una respuesta al aluvión de productos baratos procedentes de China
El espectacular crecimiento de plataformas como Temu, Shein o AliExpress ha cambiado por completo el comercio minorista europeo.
Gracias a precios muy bajos, campañas masivas de publicidad y envíos rápidos, millones de consumidores europeos han trasladado parte de sus compras a estas plataformas, provocando un incremento sin precedentes del volumen de mercancías importadas.
Según datos de la Comisión Europea, durante 2025 llegaron a la Unión 5 900 millones de paquetes de bajo valor, cuatro veces más que en 2022.
Además, el 93 % de esos envíos procedía de China, muy por delante de otros países como Reino Unido o Estados Unidos.
¿Cómo funcionará la nueva tasa?
La nueva normativa establece un recargo de tres euros por cada categoría de producto incluida en un paquete.
Esto significa que:
- Un paquete con un pantalón y veinte camisetas pagará 6 euros.
- Si el envío contiene un pantalón, una camiseta y una gorra, la tasa ascenderá a 9 euros.
Aunque serán las plataformas digitales o los importadores quienes deberán abonar inicialmente ese importe, los expertos consideran muy probable que el coste termine incorporándose al precio final que pagan los consumidores.
El comprador no deberá pagar al recibir el paquete
Las organizaciones de consumidores recuerdan que esta nueva tasa no puede cobrarse directamente al destinatario cuando recibe el envío.
La Oficina Europea de Consumidores (BEUC) advierte de que las empresas deberán mostrar siempre el precio final antes de completar la compra, evitando así cargos inesperados una vez que el paquete llegue al domicilio.
La asociación también ha anunciado que vigilará el comportamiento de las plataformas y de las empresas de transporte para evitar posibles prácticas abusivas.
Bruselas quiere proteger a la industria europea
Más allá del incremento de ingresos fiscales, el objetivo declarado por la Comisión Europea es reducir las distorsiones que genera la llegada masiva de productos importados de bajo coste.
Las autoridades comunitarias sostienen que numerosos fabricantes europeos deben cumplir exigentes normas laborales, medioambientales y de seguridad, además de asumir costes fiscales superiores a los de muchos competidores extranjeros.
A ello se suma la preocupación por la entrada de:
- Productos falsificados.
- Artículos que no cumplen la normativa europea.
- Mercancías potencialmente peligrosas para los consumidores.
Bruselas considera que el actual sistema resulta insuficiente para controlar semejante volumen de importaciones.
Una medida temporal antes de una reforma mucho más profunda
La tasa de tres euros tendrá carácter provisional.
Permanecerá en vigor hasta el 1 de julio de 2028, fecha en la que comenzará a aplicarse la nueva reforma integral del sistema aduanero europeo.
Ese cambio supondrá el fin definitivo de la histórica exención de derechos de aduana para los envíos inferiores a 150 euros, vigente desde los años ochenta.
A partir de entonces, los aranceles dependerán del tipo de mercancía importada y no únicamente de su valor económico.
Habrá una segunda tasa antes de final de año
La Comisión Europea prepara además una nueva «tasa de gestión» que afectará a todos los paquetes enviados directamente desde países terceros hasta los consumidores europeos.
Su cuantía definitiva todavía no ha sido aprobada, aunque Bruselas estudia situarla alrededor de 2 euros por envío.
De confirmarse, muchas compras realizadas en plataformas asiáticas acumularán dos recargos distintos antes incluso de aplicar otros posibles impuestos o gastos logísticos.
El comercio electrónico entra en una nueva etapa
El crecimiento del comercio digital internacional ha obligado a la Unión Europea a replantear un sistema diseñado cuando las compras por internet apenas existían.
Con millones de paquetes entrando diariamente en territorio comunitario, Bruselas sostiene que resulta imprescindible reforzar los controles aduaneros, combatir el fraude fiscal y garantizar unas condiciones de competencia más equilibradas para las empresas europeas.
Sin embargo, la medida también abre un debate sobre su impacto directo en millones de consumidores que durante los últimos años han recurrido a estas plataformas atraídos por sus bajos precios. Aunque la tasa será abonada inicialmente por los importadores o las plataformas, todo apunta a que una parte significativa del coste acabará repercutiendo en el precio final de los productos.
