Un hombre ha sido arrestado en Lugo tras una serie de robos en comercios y supermercados, además de hurtos mediante el método de la «siembra», que incluye estafas con tarjetas de crédito.
Robo en comercios y modus operandi delictivo
La Policía Nacional de Lugo ha detenido a un hombre presuntamente implicado en varios robos con fuerza en establecimientos comerciales de la ciudad, pasando inmediatamente a disposición judicial. Según las investigaciones, el detenido también sería responsable de otros dos hurtos mediante el método de la «siembra», técnica delictiva en la que se sustraen efectos personales y tarjetas de crédito con el PIN de la víctima.
Este tipo de delitos suele implicar a grupos itinerantes, dificultando la identificación de los autores. No obstante, gracias a las gestiones de la Policía Nacional, estos hechos han sido esclarecidos en la zona de cobro y parking de supermercados de Lugo.
Cómo funciona la «siembra»
El método de la «siembra» se realiza en parejas coordinadas. Una persona vigila a los clientes en la zona de cajas, intentando memorizar el código PIN de las tarjetas. La otra espera en el aparacamiento, lista para distraer a la víctima cuando regrese a su vehículo.
Aprovechando la distracción, el cómplice se acerca al coche y sustrae los efectos personales, prestando especial atención a las tarjetas de crédito. Tras esto, ambos se dirigen rápidamente a un cajero cercano para realizar extracciones de dinero, abandonando el lugar de manera inmediata.
El nombre de esta modalidad surge de la estrategia de “sembrar” distracciones para que la víctima baje la guardia, mediante tácticas como fingir la caída de un objeto, pedir ayuda para leer un papel o preguntar por indicaciones.
Contexto y alerta ciudadana
Estos hechos evidencian un aumento en la sofisticación de los robos en Lugo, donde delincuentes utilizan tácticas coordinadas y psicológicamente manipuladoras para sustraer dinero y pertenencias. La Policía Nacional insiste en la precaución de los ciudadanos, especialmente al manejar tarjetas y dinero en efectivo en espacios públicos y parkings de supermercados.
Este caso refleja la necesidad de reforzar la seguridad en comercios y espacios urbanos, así como de extremar la vigilancia ante métodos delictivos que combinan hurto y fraude electrónico.
