Mariia Chizhikova, investigadora y divulgadora científica con base en Andalucía, analiza el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las capacidades cognitivas humanas y el uso responsable de esta tecnología.
Trayectoria y perfil profesional
Nacida en Moscú en 2000, Chizhikova llegó a España para estudiar Filología hispánica en la Universidad de Jaén gracias a una beca. Posteriormente, se interesó por la relación entre lingüística y tecnología, matriculándose en un doctorado en Ingeniería Informática. Actualmente, combina su labor de divulgación con el desarrollo de modelos de inteligencia artificial para una empresa tecnológica.
Impacto de la inteligencia artificial en la cognición
Chizhikova define la cognición como la capacidad del ser humano para procesar información a partir de la percepción. Advierte que delegar excesivamente funciones cognitivas—como la memoria o la toma de decisiones—a herramientas externas, incluidas las basadas en IA, puede reducir la fortaleza de estos circuitos neuronales. Según explica, el cerebro tiende a optimizar el uso de energía y puede volverse dependiente de la tecnología para realizar tareas que impliquen esfuerzo intelectual.
Uso responsable y adaptación ante la IA
La integración de la IA en actividades cotidianas y profesionales presenta desafíos que varían según la edad y el contexto. Para menores, se recomienda un uso restringido, mientras que en adultos es fundamental que las capacidades cognitivas estén desarrolladas antes de delegar tareas en la IA. La especialista subraya la importancia de entender el funcionamiento de estas herramientas y diferenciar entre actividades que requieren reflexión profunda y aquellas que son rutinas.
Efectos en la creatividad y diversidad cultural
De acuerdo con Chizhikova, la creatividad es una de las áreas impactadas por el uso extensivo de la IA, ya que la automatización puede homogeneizar la producción cultural y limitar la diversidad de perspectivas. La creatividad implica un proceso donde la idea y su ejecución están interrelacionadas, y la externalización total puede afectar este desarrollo.
Educación y futuro generacional
Frente a una generación que crecerá con acceso constante a la IA, Chizhikova plantea la necesidad de incorporar enseñanzas orientadas a un uso crítico y autónomo de estas tecnologías. La educación debe preparar a los jóvenes para que reconozcan cuándo delegan funciones cognitivas y mantengan habilidades propias, evitando la dependencia tecnológica.
Reflexión sobre el discurso actual
Se observa un debate equilibrado entre el alarmismo y la aceptación de las ventajas que ofrece la IA. Chizhikova destaca la falta de estudios concluyentes sobre posibles deterioros cognitivos, aunque considera pertinente continuar la discusión pública y académica para comprender todas las implicaciones.
Conclusión
La inteligencia artificial es una herramienta que modifica la forma en que se procesan y externalizan las funciones cognitivas. Su uso consciente y crítico es fundamental para preservar el desarrollo intelectual y creativo individual, así como para fomentar una cultura diversa y reflexiva.
