El saxofonista malagueño Carlos Aguilera ha fallecido a los 38 años, según ha confirmado la Banda Municipal de Música de Málaga, que lo ha recordado como “un ejemplo de superación” tras protagonizar una de las historias médicas más sorprendentes vividas en Europa.
El músico saltó a la fama en 2015 después de participar en una operación cerebral pionera en la que tocó su saxofón mientras los médicos le extirpaban un tumor cerebral. Aquella intervención, realizada en el Hospital Regional de Málaga, fue considerada entonces la primera en Europa en la que un paciente interpretaba música durante la cirugía.
Carlos Aguilera, saxofonista de Málaga y símbolo de superación
La noticia de la muerte de Carlos Aguilera saxofonista de Málaga ha provocado numerosas muestras de condolencia dentro del ámbito musical de la ciudad.
La Banda Municipal de Música de Málaga, donde el músico participó como becario hace una década, ha lamentado su fallecimiento a través de un comunicado en el que destaca su talento y su fortaleza personal.
“Fue un magnífico saxofonista y un ejemplo de superación. La Banda le recuerda con cariño y traslada su pésame a familiares y amigos”, señala el mensaje difundido por la agrupación.
La historia del músico malagueño trascendió el ámbito local al convertirse en un símbolo de lucha frente a la enfermedad, demostrando cómo la música podía integrarse incluso en un proceso quirúrgico extremadamente complejo.
Una operación cerebral pionera en Europa
El caso de Carlos Aguilera saxofonista de Málaga se hizo conocido internacionalmente en 2015, cuando un equipo médico del Hospital Regional Universitario de Málaga realizó una intervención innovadora para extirpar un tumor cerebral.
La operación se prolongó durante casi doce horas y se diseñó específicamente para preservar las capacidades musicales del paciente, fundamentales para su carrera como intérprete.
Durante la cirugía, Aguilera permaneció consciente en varios momentos, permitiendo a los especialistas mapear distintas zonas del cerebro responsables de funciones clave como el movimiento, el lenguaje o la percepción auditiva.
Para lograrlo, los médicos le pidieron que realizara diferentes tareas mientras avanzaba la intervención.
Entre ellas:
- Contar números
- Interpretar imágenes
- Leer partituras
- Tocar su saxofón
Este procedimiento permitía identificar con precisión las áreas cerebrales implicadas en la música, evitando dañarlas durante la extracción del tumor.
Más información sobre este tipo de técnicas médicas puede consultarse en el Instituto Nacional de Salud
https://www.nih.gov
El momento en que tocó el saxofón durante la operación
El momento más recordado de la intervención llegó cuando Carlos Aguilera interpretó varias piezas musicales mientras los cirujanos trabajaban cerca del córtex auditivo y las áreas relacionadas con el lenguaje musical.
Entre las obras que interpretó durante la operación figuraban:
- Misty
- Una suite de Bach adaptada al saxofón
- You and I
Aquella escena, en la que el músico tocaba su instrumento mientras los médicos realizaban una cirugía cerebral, dio la vuelta al mundo y fue considerada un ejemplo de colaboración entre ciencia y arte.
Un legado marcado por la música y la valentía
Tras superar aquella intervención, la historia de Carlos Aguilera saxofonista de Málaga se convirtió en un referente de superación personal.
Su caso fue utilizado como ejemplo de cómo la medicina moderna puede adaptarse a las necesidades profesionales de los pacientes, especialmente cuando están vinculadas a habilidades complejas como la interpretación musical.
Ahora, tras conocerse su fallecimiento, compañeros, amigos y seguidores recuerdan a Aguilera como un músico comprometido con su arte y con una trayectoria marcada por la valentía ante la enfermedad.
Su historia permanece como uno de los episodios más singulares en la relación entre la medicina y la música, y como el testimonio de un artista que siguió tocando incluso en el momento más difícil de su vida.

