Las narcolanchas en Barbate han vuelto a convertirse en protagonistas de una situación que indigna a las fuerzas de seguridad y a buena parte de la sociedad española. A pocos días de cumplirse el segundo aniversario del asesinato de dos guardias civiles en el puerto gaditano, varias embarcaciones vinculadas al narcotráfico han permanecido durante casi 48 horas refugiadas en el puerto de Barbate sin que se haya producido ninguna actuación efectiva por parte del Estado.

La escena se repite en un contexto especialmente sensible: la borrasca Leonardo ha azotado con fuerza Andalucía, provocando inundaciones, desalojos y un fuerte temporal en el Estrecho. Como ya es habitual, las narcolanchas en Barbate han aprovechado el mal tiempo para buscar refugio seguro en instalaciones portuarias, evidenciando, una vez más, la facilidad con la que operan estas redes criminales.


AUGC alerta del uso sistemático de los puertos como refugio

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Cádiz ha denunciado públicamente que las narcolanchas en Barbate no son un hecho puntual, como sostienen las autoridades, sino una práctica recurrente tolerada de facto. Según la organización profesional, los narcotraficantes conocen perfectamente los momentos en los que pueden actuar con total tranquilidad.

“Los narcos son puntuales en llegar al refugio seguro que les ofrece la propia administración”, señalan desde AUGC Cádiz, en referencia a la falta de vigilancia y medios en el puerto. La asociación subraya que esta permisividad convierte a Barbate en un enclave estratégico para el narcotráfico, especialmente durante episodios de temporales marítimos.


Narcolanchas en Barbate a días de un aniversario marcado por la tragedia

La gravedad de los hechos se incrementa por la cercanía de una fecha especialmente dolorosa. En febrero de 2024, dos guardias civiles murieron arrollados por una narcolancha en el puerto de Barbate mientras trataban de impedir que estas embarcaciones se refugiaran del temporal. Aquella noche, los agentes fueron enviados sin medios adecuados, una circunstancia que todavía hoy sigue sin aclararse del todo.

Que las narcolanchas en Barbate vuelvan a atracar sin oposición apenas dos años después de aquella tragedia es, para AUGC, una demostración de que nada ha cambiado. “La impunidad sigue siendo absoluta y el riesgo para los agentes continúa siendo el mismo”, denuncian.


Dos embarcaciones y ninguna respuesta efectiva

Según ha detallado AUGC Cádiz, una narcolancha ha permanecido atracada en el puerto desde el martes, mientras que otra alcanzó la playa del Carmen el miércoles, después de que sus tripulantes recibieran auxilio de una tercera embarcación. Durante horas, las narcolanchas en Barbate estuvieron a la vista de vecinos y autoridades sin que se produjera intervención alguna.

“¿De verdad el Estado no tiene capacidad operativa para paliar esta desfachatez?”, se preguntan desde la asociación, que considera intolerable la omisión y el “mirar hacia otro lado” ante un fenómeno que pone en riesgo tanto la seguridad ciudadana como la vida de los agentes.


Un problema estructural agravado por el temporal

La combinación de fenómenos meteorológicos extremos y puertos con escasa vigilancia crea, según AUGC, el escenario perfecto para el narcotráfico. Las narcolanchas en Barbate aprovechan temporales como el provocado por la borrasca Leonardo para operar con mayor tranquilidad, sabiendo que la prioridad de los servicios de emergencia está en otros frentes.

Mientras tanto, los puertos gaditanos siguen siendo utilizados como refugios seguros, una situación que la asociación profesional considera insostenible. “No es solo un problema de seguridad, es una amenaza constante para quienes protegen nuestras costas”, insisten.


Silencio político y ausencia de responsabilidades

Estos hechos se producen apenas una semana después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, no acudiera al Parlamento Europeo para dar explicaciones sobre la tragedia de Barbate. Para muchos agentes, esta ausencia simboliza la falta de voluntad política para afrontar el problema de fondo que representan las narcolanchas en Barbate y en el conjunto del litoral andaluz.

AUGC reclama medidas urgentes, más medios materiales y humanos, y una estrategia clara que evite que los puertos sigan siendo zonas de impunidad. “El Estado debe demostrar que puede actuar antes de que tengamos que lamentar otra tragedia”, concluyen.

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