La reserva de espacio con sombrillas y sillas vuelve a generar polémica en las playas de Orpesa. El Ayuntamiento recuerda que esta práctica está prohibida y puede acarrear sanciones de hasta 750 euros, mientras los servicios municipales retiran cada mañana los enseres abandonados sobre la arena.
Con la llegada del verano y el aumento de visitantes, las playas de Orpesa vuelven a enfrentarse a un problema que se repite año tras año: la ocupación indebida de la primera línea de playa mediante sombrillas, sillas y tumbonas abandonadas durante horas para reservar sitio.
La imagen de un tractor municipal retirando decenas de enseres de la arena ha vuelto a llamar la atención de bañistas y vecinos, reflejando una situación que genera malestar entre quienes llegan a la playa y encuentran amplias zonas ocupadas sin que haya nadie disfrutando de ellas.
Una práctica prohibida desde 2020
La Ordenanza Municipal de Playas de Orpesa, en vigor desde 2020, prohíbe expresamente dejar objetos personales para reservar espacio cuando sus propietarios no permanecen en la playa.
El objetivo de la norma es garantizar un uso igualitario y ordenado del litoral, evitando que unos pocos monopolicen las zonas más demandadas durante las horas de mayor afluencia.
Además, la normativa contempla multas de hasta 750 euros para quienes incumplan esta prohibición.
El tractor retira los enseres abandonados
Cada mañana, antes de que la playa reciba a miles de bañistas, los servicios municipales realizan labores de limpieza y acondicionamiento de la arena.
Durante estos trabajos, el tractor encargado de preparar la playa retira también las sombrillas, sillas y otros objetos abandonados que ocupan espacio sin autorización.
El objetivo no es otro que mantener las playas en condiciones óptimas y asegurar que todos los usuarios puedan acceder en igualdad de condiciones a uno de los principales atractivos turísticos del municipio.
Una conducta que perjudica a todos
Reservar espacio durante horas dejando únicamente una sombrilla o varias sillas vacías genera frecuentes discusiones entre los usuarios de la playa.
Muchos bañistas consideran injusto llegar a primera hora y encontrar ocupadas amplias zonas de arena por objetos cuyos propietarios ni siquiera se encuentran en el lugar.
Desde el Ayuntamiento se recuerda que las playas son un espacio público y que su utilización debe realizarse con respeto hacia el resto de usuarios, especialmente durante los meses de mayor ocupación.
Civismo para disfrutar de las playas
El litoral de Orpesa recibe cada verano a miles de visitantes, por lo que mantener unas normas básicas de convivencia resulta fundamental para garantizar una experiencia agradable para todos.
Respetar las ordenanzas municipales, evitar la ocupación indebida de espacios y colaborar con los servicios de limpieza contribuye a conservar la calidad de unas playas que constituyen uno de los principales reclamos turísticos del municipio.
El Ayuntamiento insiste en que el cumplimiento de estas normas favorece una convivencia más justa y permite que residentes y visitantes disfruten del litoral en igualdad de condiciones.
