El uso masivo de fármacos para la pérdida de peso como los conocidos GLP-1 (Ozempic, Wegovy o Mounjaro) está creciendo en todo el mundo, pero también empiezan a aparecer efectos secundarios menos visibles: malos hábitos alimentarios que pueden poner en riesgo la salud muscular y nutricional de los pacientes.
Un nuevo estudio presentado por investigadoras de la Universidad de Milán y el Hospital IRCCS San Raffaele advierte de un problema creciente: muchos pacientes están perdiendo peso, pero no de forma saludable.
Un tratamiento eficaz… pero mal acompañado
Los fármacos basados en GLP-1, como el medicamento Ozempic, han demostrado una alta eficacia para reducir el apetito y favorecer la pérdida de peso.
Sin embargo, los investigadores alertan de un patrón preocupante:
- Ingesta calórica excesivamente baja
- Déficit de proteínas generalizado
- Comidas saltadas de forma habitual
- Falta de seguimiento nutricional
El resultado es claro: el peso baja, pero también la calidad nutricional del organismo.
El dato clave: déficit de proteínas en el 88% de los casos
El estudio analizó más de 5.700 días de datos de 332 adultos en tratamiento. Las conclusiones son contundentes:
- 88% de los usuarios no alcanzan la ingesta proteica recomendada
- Consumen unos 0,6 g/kg/día, cuando se recomiendan 1,0–1,2 g/kg/día
- Riesgo elevado de pérdida de masa muscular
Esto abre la puerta a un problema serio: la sarcopenia, es decir, la pérdida progresiva de músculo.
Saltarse comidas: un patrón repetido
Uno de los efectos secundarios más comunes del tratamiento es la reducción drástica del apetito, que lleva a muchos pacientes a omitir comidas sin planificación nutricional:
- Se salta la cena en el 40,4% de los días
- El desayuno en el 31,3%
- El almuerzo en el 30,5%
El problema no es solo comer menos, sino comer peor y sin estructura nutricional.
Un riesgo silencioso: perder músculo en lugar de grasa
Los expertos advierten de una idea clave:
No toda la pérdida de peso es saludable si se pierde masa muscular.
Sin una adecuada ingesta de proteínas y ejercicio de fuerza, el cuerpo puede entrar en un estado de debilitamiento progresivo.
La combinación de:
- Baja ingesta calórica
- Déficit de proteínas
- Falta de actividad física
aumenta significativamente el riesgo de pérdida de masa magra.
Micronutrientes en peligro
Más allá del músculo, los investigadores detectan posibles carencias de:
- Hierro
- Vitamina B12
- Calcio
- Vitamina D
- Fibra
Esto se debe a que muchos pacientes, al comer menos, no priorizan alimentos nutritivos, sino simplemente reducen cantidades de forma general.
El problema de la automedicación y la falta de control
Uno de los puntos más críticos del estudio es el uso de estos medicamentos sin seguimiento adecuado.
Los expertos insisten en que el tratamiento con GLP-1 no debe entenderse como una solución aislada, sino como parte de un abordaje integral que incluya:
- Supervisión médica constante
- Plan nutricional personalizado
- Ejercicio de fuerza
- Control de ingesta proteica
Sin esto, advierten, los riesgos pueden superar los beneficios.
Un debate abierto en la medicina moderna
El auge de medicamentos como Wegovy y otros análogos de GLP-1 ha cambiado el enfoque del tratamiento de la obesidad.
Pero también ha abierto una pregunta incómoda:
¿se está medicalizando la pérdida de peso sin garantizar una educación nutricional adecuada?
La conclusión de los expertos
Los autores del estudio son claros:
- La pérdida de peso debe centrarse en preservar el músculo
- La nutrición es tan importante como el fármaco
- El ejercicio de fuerza es imprescindible
En caso contrario, advierten, el tratamiento puede convertirse en una pérdida de peso engañosa, con efectos secundarios a medio plazo.

