El australiano solo pudo ser séptimo en la clasificación del GP de España, a 0,470 segundos de Lando Norris, que llevó el otro McLaren hasta la pole en el nuevo Madring.
Oscar Piastri vivió una clasificación para olvidar en Madrid. El piloto de McLaren terminó séptimo mientras su compañero Lando Norris consiguió la pole position, una diferencia que dejó al australiano especialmente crítico con su propia actuación.
Piastri terminó a 0,470 segundos de Norris y reconoció que su última vuelta de Q3 había sido particularmente mala. «Fue bastante… una mierda», admitió sin rodeos después de una sesión que también calificó de «impactante» y «caótica».
Piastri nunca encontró el ritmo en el Madring
Los problemas no aparecieron únicamente en la Q3. El australiano lleva sufriendo durante buena parte del fin de semana en el nuevo circuito urbano de Madrid y, salvo en los terceros entrenamientos libres, no consiguió entrar entre los seis primeros ni en las sesiones de práctica ni en las diferentes fases de clasificación.
En Q1 terminó 0,360 segundos por detrás de Norris y en Q2 la diferencia fue de 0,331 segundos.
La situación parecía mejorar inicialmente en Q3. Tras el primer intento, Piastri continuaba séptimo, pero se encontraba apenas 0,017 segundos detrás de su compañero.
Todo cambió en la vuelta definitiva.
Piastri únicamente consiguió mejorar 0,248 segundos, mientras Norris rebajó su registro en alrededor de siete décimas y se lanzó hasta la primera posición.
Y eso pese a que, según McLaren, el británico llegó a perder aproximadamente tres décimas en la última curva.
«Debería haber pulsado el botón de reinicio»
Piastri reconoció posteriormente que nunca consiguió encadenar una clasificación limpia.
«Fue una de esas sesiones en las que deberías pulsar el botón de reinicio y volver a intentarlo», explicó.
El australiano señaló que tuvo que abortar su primera vuelta de Q1, circunstancia que le hizo perder la secuencia y el ritmo necesario para atacar un circuito en el que cualquier pequeño error puede resultar especialmente costoso.
«En una pista como esta es muy fácil perder mucho tiempo», reconoció.
Su diagnóstico sobre el intento definitivo fue todavía más contundente: no le sorprendió terminar tan lejos porque sabía que la vuelta había sido mala.
Norris demuestra hasta dónde podía llegar el McLaren
La pole de Norris dejó además una comparación incómoda dentro del garaje.
Preguntado sobre si consideraba que tenía un coche con posibilidades de conseguir también la primera posición, Piastri reconoció que probablemente él no había sentido durante la sesión que pudiera llegar tan lejos.
Sí creía posible terminar más arriba de la séptima posición.
Sobre la actuación de Norris fue claro: «Estar en la pole fue claramente un trabajo impresionante».
La diferencia entre los dos McLaren adquiere todavía más relevancia porque Piastri llega a Madrid como uno de los grandes protagonistas de la temporada y deberá afrontar ahora una carrera complicada desde la séptima posición de la parrilla.
En un Madring donde adelantar, gestionar los neumáticos y evitar errores será decisivo, el australiano necesitará una remontada para minimizar los daños después de una clasificación que él mismo resumió mejor que nadie: «caótica» y con una última vuelta para olvidar.
