Los populares denuncian un decreto ómnibus para forzar su “no” a la revalorización de las pensiones y camuflar medidas polémicas sobre vivienda y ocupación.
El decreto de las pensiones, convertido en un coladero
El Partido Popular ha encendido las alarmas ante la maniobra del Gobierno de Pedro Sánchez, que pretende aprobar la revalorización de las pensiones mediante un decreto ómnibus cargado de medidas ajenas al consenso social.
Según advierten fuentes del PP en el Congreso, el Ejecutivo estaría preparando un texto que mezcla la subida de las pensiones conforme al IPC con ayudas y protecciones para los llamados “inquiokupas”, una fórmula que, de presentarse por separado, no contaría con apoyos suficientes en la Cámara.
Forzar el “no” del PP
Desde el grupo que lidera Alberto Núñez Feijóo denuncian que la estrategia de Moncloa busca poner al PP contra las cuerdas: o aceptar un paquete ideológico que rechazan de plano, o votar en contra de la subida de las pensiones y asumir el coste político.
“Es una artimaña para obligarnos a decir no a una medida que apoyamos, pero que el Gobierno contamina con concesiones a sus socios”, señalan fuentes populares.
Vivienda e impagos, el verdadero trasfondo
El temor del PP es que el decreto incluya disposiciones relacionadas con la vivienda, especialmente medidas de protección para inquilinos en situación de impago, una figura que los populares identifican con el fenómeno de los inquiokupas.
Durante todo 2025, estas iniciativas no lograron salir adelante por falta de apoyos parlamentarios, por lo que ahora Sánchez intentaría camuflarlas bajo el paraguas social de las pensiones.
Regreso al control parlamentario
El calendario político marca que el primer Pleno tras el parón navideño se celebrará en la segunda semana de febrero, después de las elecciones autonómicas en Aragón. En el PP aseguran que el Gobierno ha evitado durante semanas el control parlamentario y que ahora aprovechará los grandes decretos sociales pendientes para imponer medidas rechazadas previamente.
Críticas a la política de bloques
Los populares insisten en que la revalorización de las pensiones debería tramitarse en solitario, sin contaminarla con asuntos ideológicos o concesiones a minorías parlamentarias.
“Las pensiones no pueden usarse como moneda de cambio para contentar a socios radicales ni para blanquear políticas que perjudican a propietarios y fomentan la okupación”, remarcan desde el PP.
Conclusión
Una vez más, el Gobierno de Sánchez es acusado de utilizar medidas de amplio consenso social como ariete político, mezclándolas con reformas polémicas para forzar votaciones tramposas. El PP avisa: no aceptará chantajes legislativos, aunque el Ejecutivo trate de convertir su rechazo en un arma propagandística.

