El Partido Popular ha registrado en el Congreso una proposición no de ley para exigir una auditoría externa, exhaustiva e independiente sobre la convocatoria de Formación Sanitaria Especializada 2025/2026 (MIR), tras lo que califica como un proceso “plagado de incidentes” y marcado por el “caos provocado” por el Gobierno de Pedro Sánchez.

La iniciativa llega después de que la Asociación MIR España denunciara irregularidades y trasladara su preocupación directamente al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien mostró su apoyo ante la “indefensión” sufrida por miles de aspirantes.


Retrasos, filtraciones y dimisiones en bloque

Según la iniciativa parlamentaria, el proceso de este año ha estado marcado por:

  • Retrasos en el calendario oficial
  • Publicación tardía de listados de admitidos
  • Defectos físicos en los propios exámenes
  • Incidencias en los baremos
  • Solapamiento de plazos
  • Uso de notas de prensa y filtraciones como vía informativa
  • Dimisión en bloque del comité de expertos encargado de preparar las pruebas

El PP sostiene que estos hechos vulneran los principios de transparencia, previsibilidad y seguridad jurídica que deben regir un proceso clave para el futuro de la sanidad española.


Exigen una auditoría independiente y publicación de resultados

La proposición no de ley reclama:

  1. Una auditoría inmediata e independiente de toda la convocatoria MIR 2025/2026.
  2. La publicación íntegra de los resultados y conclusiones de dicha auditoría.
  3. La asunción de responsabilidades políticas en el Gobierno por las “deficiencias cometidas”.

Desde el PP consideran que el volumen “anormalmente alto” de quejas y consultas refleja una pérdida de confianza en el sistema.


Un proceso clave para el futuro sanitario

El examen MIR no es una convocatoria más: determina el acceso a la especialización médica y, por tanto, el relevo generacional del sistema sanitario.

Cualquier fallo en su organización no solo afecta a miles de opositores, sino que tiene impacto directo en la planificación de plazas hospitalarias y centros de salud.

La polémica se produce en un contexto de déficit de profesionales en varias especialidades y creciente presión asistencial.


Debate político en plena tensión sanitaria

La oposición acusa al Ejecutivo de gestión improvisada y falta de rigor técnico. El Gobierno, por su parte, no ha asumido errores estructurales hasta el momento.

El conflicto trasciende lo administrativo y entra de lleno en el terreno político, en un momento en que la sanidad pública vuelve a situarse en el centro del debate nacional.

La cuestión de fondo es clara:
¿Se trata de incidencias puntuales o de un deterioro estructural en la gestión de uno de los procesos más sensibles del sistema sanitario?

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