La reducción salarial en bajas médicas ha dejado de ser una hipótesis para convertirse en una tendencia real dentro del mercado laboral español. El aumento sostenido de la incapacidad temporal (IT) ha llevado a las empresas a replantearse uno de los pilares históricos de la negociación colectiva: los complementos salariales que elevaban la prestación pública durante las bajas por enfermedad.

En los nuevos convenios colectivos firmados en 2025 y 2026, cada vez es más habitual encontrar cláusulas que limitan o condicionan el cobro del 100% del salario cuando un trabajador está de baja médica. El resultado es claro: empleados que, durante su incapacidad temporal, perciben menos ingresos de los que habrían recibido hace apenas unos años.


La reducción salarial en bajas médicas llega a las mesas de negociación

Fuentes sindicales confirman que la reducción salarial en bajas médicas es ya el primer punto que plantea la CEOE en las negociaciones de nuevos convenios. Tras décadas complementando de forma generalizada la prestación mínima obligatoria, las patronales buscan ahora recortar estos extras para frenar el absentismo y contener costes.

Esta estrategia se apoya en el fuerte incremento de las bajas médicas registrado desde 2017, tanto en número como en duración. Según la patronal, mantener el salario íntegro durante la IT reduce los incentivos para reincorporarse al trabajo, especialmente en procesos prolongados.


Ejemplos reales de reducción salarial en bajas médicas en convenios recientes

Los cambios ya se reflejan en convenios publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Uno de los casos más claros es el convenio de Pescanova, vigente desde enero, que limita el complemento hasta el 100% del salario solo si no se supera un determinado nivel de absentismo previo y únicamente cuando la enfermedad común requiera hospitalización.

En el convenio de Bosch, aunque se mantiene el complemento del 100%, este puede retirarse si el trabajador se niega a un reconocimiento médico propuesto por la empresa o si no comunica correctamente el inicio de la baja. La empresa justifica estas medidas por el impacto negativo del absentismo médico en la competitividad.

La reducción salarial en bajas médicas también aparece en el convenio de Consum, donde se elimina el complemento en caso de reiteración de procesos de IT, recaídas frecuentes o bajas que superen los tiempos estándar fijados por el INSS. En el sector del metal de Tenerife, el periodo máximo de pago del 100% se ha reducido de un año a solo 200 días.


La patronal defiende la reducción salarial en bajas médicas

Desde la CEOE y Cepyme se insiste en que estos complementos explican parte del crecimiento de la incapacidad temporal. La directora de Empleo de la CEOE, Rosa Santos, fue contundente al señalar que “si se cobra lo mismo estando en casa que trabajando, no hay prisa por volver”.

Cepyme, por su parte, defiende transformar los complementos vinculados a la IT en incentivos alternativos, como mejoras salariales asociadas a la reducción del absentismo. El objetivo no es eliminar derechos, aseguran, sino evitar que la reducción salarial en bajas médicas se convierta en un problema estructural para la viabilidad de las pymes.


La AIReF alerta sobre los efectos de la incapacidad temporal

El último informe de la AIReF respalda parte del diagnóstico empresarial. El organismo cifra en un 60% el aumento de la incidencia de las bajas médicas desde 2017 y en un 15% el incremento de su duración media. También advierte del riesgo de “prolongaciones innecesarias” en los procesos de IT.

Según la Autoridad Fiscal, el 79% de los convenios firmados en 2025 incluía algún tipo de complemento salarial a la prestación básica, especialmente entre los días 4 y 20 de baja. Esta elevada cobertura explica por qué la reducción salarial en bajas médicas genera tanta controversia social y sindical.


Menos salario, más control y nuevos incentivos

El análisis de la AIReF identifica varias medidas para frenar la IT: premios económicos por bajo absentismo, complementos condicionados al nivel de asistencia, exigencias administrativas más estrictas y medidas no económicas para facilitar la reincorporación.

Muchos convenios anteriores ya incluían comisiones de seguimiento del absentismo o cláusulas que vinculaban el complemento al comportamiento colectivo de la plantilla. Ahora, estas herramientas se refuerzan y se extienden, consolidando la reducción salarial en bajas médicas como una palanca clave de la negociación colectiva.


Un cambio estructural en el mercado laboral

Todo apunta a que la reducción salarial en bajas médicas no es una medida coyuntural, sino un cambio estructural en la forma en que empresas y sindicatos abordan la incapacidad temporal. Mientras las patronales buscan eficiencia y control de costes, los trabajadores temen una pérdida progresiva de protección económica durante la enfermedad.

El equilibrio entre sostenibilidad empresarial y derechos laborales marcará el rumbo de los próximos convenios en un contexto de envejecimiento de la población activa y presión creciente sobre el sistema de bajas médicas.

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