Un taxista denuncia acoso, amenazas e incluso un ataque en plena circulación por llevar publicidad de Uber, reavivando la tensión interna en el sector del taxi en Sevilla.
Escalada de tensión en el taxi sevillano
Nuevo episodio de conflicto en el sector del taxi en Sevilla. Un profesional con más de 15 años de experiencia ha denunciado ante la Policía Nacional una campaña de acoso, amenazas e intimidación por parte de otros compañeros.
El detonante: llevar publicidad de Uber en su vehículo y trabajar a través de aplicaciones móviles, una práctica cada vez más extendida pero aún rechazada por parte del gremio tradicional.
Insultos, persecución y un objeto lanzado en marcha
El episodio más grave ocurrió en el barrio de la Macarena, donde otro taxista:
- Persiguió al vehículo en circulación
- Profirió graves insultos
- Lanzó un objeto contra el coche con un cliente a bordo
Aunque no hubo daños materiales, el incidente ya está siendo investigado por la Policía.
Pero no se trata de un hecho aislado. Según la denuncia, el acoso incluye:
- Amenazas directas como “te vamos a reventar el coche”
- Impedimentos para estacionar en paradas oficiales
- Campañas de señalamiento en redes como Instagram y WhatsApp
Publicidad de Uber: la chispa que enciende el conflicto
El punto de inflexión llegó cuando el taxista colocó hace apenas unos días una pegatina publicitaria de Uber Taxi en su vehículo. Desde entonces, las amenazas se han intensificado.
Paradójicamente, estas plataformas permiten pedir taxis tradicionales, no solo VTC, lo que evidencia una división interna en el sector:
- Por un lado, quienes rechazan cualquier vínculo con plataformas digitales
- Por otro, quienes ven en ellas una oportunidad de modernización y supervivencia
Un conflicto interno que va más allá de las VTC
Durante años, el enfrentamiento del taxi se centró en las VTC. Sin embargo, este caso revela un problema más profundo:
la guerra ahora es dentro del propio sector.
El uso de aplicaciones como Uber o Bolt por parte de taxistas ha generado una fractura evidente:
- Taxistas tradicionales vs. taxistas digitalizados
- Modelo cerrado frente a adaptación al mercado
Y en medio, episodios de presión que rozan —según las denuncias— conductas delictivas.
Falta de control y deriva peligrosa
La gravedad de los hechos plantea una cuestión incómoda:
¿existe un control real sobre estos comportamientos dentro del sector?
El hecho de que un profesional no pueda usar su vehículo con normalidad, ni siquiera parar en una parada pública, refleja una situación de intimidación incompatible con un servicio regulado.
Un síntoma de un sector en crisis
Este caso no es aislado. Otros taxistas que trabajan con plataformas aseguran sufrir situaciones similares, lo que apunta a un conflicto estructural no resuelto.
Mientras las administraciones miran hacia otro lado, el sector del taxi vive una transformación inevitable:
- Digitalización
- Nuevos hábitos de consumo
- Competencia creciente
La pregunta es clara:
¿se adaptará el taxi o seguirá respondiendo con presión interna y conflictos?
