Kiev asegura que no existe riesgo de fuga radiactiva, mientras el Organismo Internacional de la Energía Atómica inspeccionará los daños provocados por el impacto.
La guerra de Ucrania ha vuelto a acercarse peligrosamente a uno de los lugares más sensibles del planeta. El Gobierno de Kiev denunció este domingo un ataque ruso con drones contra instalaciones situadas en la zona de exclusión de Chernóbil, muy cerca de un depósito que almacena combustible nuclear gastado procedente de antiguas operaciones de la central.
Aunque las autoridades ucranianas han descartado por el momento cualquier fuga radiactiva, el incidente ha provocado una nueva alarma internacional debido a la proximidad de materiales nucleares altamente sensibles y al riesgo que supondría cualquier daño estructural de mayor magnitud.
Un incendio en las instalaciones de almacenamiento nuclear
Según informó la empresa estatal ucraniana Energoatom, el ataque se produjo durante la madrugada de este domingo, alrededor de las 02:10 horas.
El impacto alcanzó un edificio de recepción de contenedores perteneciente al Centro de Almacenamiento de Combustible Nuclear Gastado (CSSF), provocando un incendio que afectó a una superficie aproximada de 40 metros cuadrados.
Los equipos de emergencia lograron controlar rápidamente las llamas y extinguir completamente el fuego pocas horas después.
Las autoridades han confirmado que:
- No se han registrado víctimas.
- No existen heridos entre el personal.
- No se han detectado fugas radiactivas.
- Los niveles de radiación permanecen dentro de los parámetros normales.
La preocupación del organismo nuclear de la ONU
El incidente ha sido comunicado inmediatamente al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), cuyos expertos tienen previsto desplazarse a la zona para evaluar personalmente los daños.
El director general del organismo, Rafael Mariano Grossi, calificó el ataque como especialmente preocupante.
Según explicó, las instalaciones afectadas se encuentran a escasa distancia de grandes cantidades de material nuclear almacenado, una circunstancia que incrementa notablemente la gravedad potencial del incidente.
Un nuevo aviso sobre los riesgos de la guerra
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la comunidad internacional ha expresado repetidamente su preocupación por la seguridad de las instalaciones nucleares ucranianas.
La central de Central Nuclear de Chernóbil, escenario del peor accidente nuclear de la historia en 1986, sigue siendo una infraestructura extremadamente sensible pese a encontrarse fuera de servicio.
Aunque los reactores ya no producen energía, la zona continúa albergando materiales radiactivos que requieren vigilancia permanente y protocolos de seguridad estrictos.
El OIEA recuerda que las instalaciones nucleares no pueden ser objetivos militares
Tras conocerse el incidente, Grossi volvió a insistir en que cualquier acción militar que ponga en riesgo instalaciones nucleares constituye una amenaza para la seguridad internacional.
El responsable del organismo recordó que los principios básicos de seguridad nuclear prohíben expresamente ataques que puedan comprometer materiales radiactivos o instalaciones destinadas a su almacenamiento.
«La protección de las instalaciones nucleares debe mantenerse incluso en situaciones de conflicto armado», señaló el director general del OIEA.
Una guerra cada vez más cerca de infraestructuras críticas
El ataque se produce en un momento especialmente delicado del conflicto, marcado por una intensificación de los bombardeos y operaciones militares en distintas regiones ucranianas.
Los expertos advierten de que la proximidad de las hostilidades a infraestructuras energéticas, industriales y nucleares aumenta el riesgo de accidentes con consecuencias imprevisibles para Ucrania y para el conjunto de Europa.
Aunque el incidente de Chernóbil no ha provocado daños radiológicos, vuelve a poner de manifiesto la fragilidad de determinadas instalaciones estratégicas en medio de una guerra que ya supera los cuatro años de duración.
Kiev pide una respuesta internacional
Las autoridades ucranianas han solicitado a sus aliados occidentales que mantengan la presión diplomática sobre Moscú y refuercen los mecanismos internacionales de protección de instalaciones nucleares.
Para el Gobierno de Kiev, cualquier ataque en las inmediaciones de infraestructuras de este tipo representa una amenaza que trasciende las fronteras ucranianas y afecta directamente a la seguridad europea.
Mientras los inspectores del OIEA preparan su visita a la zona, la atención internacional vuelve a centrarse en Chernóbil, un nombre que sigue evocando uno de los mayores desastres tecnológicos de la historia moderna.
