Bruselas y Ciudad de México actualizan su tratado comercial tras años de bloqueo y refuerzan una alianza estratégica con más de 94 500 millones de dólares en intercambios durante 2025.
Europa y México mueven ficha en plena guerra comercial global.
El nuevo acuerdo busca reducir aranceles, blindar inversiones y responder al giro proteccionista de Donald Trump.
Un nuevo tratado tras una década de espera
La Unión Europea y México han firmado en Ciudad de México la actualización del Tratado de Libre Comercio UE-México, pendiente de renovación desde 2016.
El acuerdo fue rubricado por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Palacio Nacional.
También participó el presidente del Consejo Europeo, António Costa, durante la octava cumbre bilateral UE-México, la primera en más de 10 años.
Un pacto económico con mensaje político
El tratado llega en un contexto de fuerte tensión comercial internacional y con Trump presionando de nuevo con su política arancelaria.
Bruselas y México presentan el acuerdo como una apuesta por el comercio basado en reglas, el multilateralismo y la cooperación económica.
En la práctica, también funciona como un mensaje claro a Washington: Europa e Hispanoamérica buscan alternativas ante el proteccionismo estadounidense.
Menos aranceles y más exportaciones
Von der Leyen destacó que, con una ratificación rápida, desaparecerán los aranceles sobre prácticamente todas las exportaciones agrícolas mexicanas hacia la UE.
El comercio bilateral ya superó los 94 500 millones de dólares en 2025.
Desde la entrada en vigor del tratado original en el año 2000, el intercambio comercial entre ambas partes ha crecido un 300 %.
México aspira ahora a aumentar un 50 % sus exportaciones al mercado europeo de aquí a 2030.
Seguridad, migración e inversiones estratégicas
El pacto no se limita al comercio.
La UE y México impulsarán una agenda de inversiones vinculada a infraestructuras, transporte sostenible, transición energética, salud, economía digital y cadenas de suministro.
También se abrirá un Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad y Migración, con cooperación policial y judicial contra la delincuencia organizada y el narcotráfico.
México, además, se integrará como socio internacional en la Enterprise Europe Network.
Europa mira a Hispanoamérica
Para la UE, este acuerdo forma parte de una estrategia más amplia: ganar presencia en Hispanoamérica, asegurar materias primas críticas y reducir dependencias exteriores.
Para México, supone diversificar socios en un momento en el que depender demasiado de Estados Unidos puede convertirse en una vulnerabilidad.
La pregunta de fondo es evidente: ¿estamos ante una alianza de libre comercio o ante un nuevo bloque económico frente al trumpismo?
