La Comisión Europea endurece la aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA) y fuerza a Google a abrir parte de los datos que utiliza para mejorar su buscador. La medida beneficiará tanto a motores de búsqueda alternativos como a asistentes de inteligencia artificial y pretende reducir el dominio del gigante tecnológico en el mercado europeo.
Bruselas da un nuevo golpe al dominio de Google
La Comisión Europea ha aprobado un conjunto de medidas vinculantes que obligarán a Google a compartir parte de los datos de búsqueda que recopila a través de su buscador con empresas competidoras a partir de enero de 2027.
La decisión se enmarca dentro de la Ley de Mercados Digitales (Digital Markets Act o DMA), una normativa diseñada para limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas consideradas «guardianes de acceso» y fomentar una competencia más justa dentro del mercado digital europeo.
Según Bruselas, el sistema de intercambio de datos que Google había puesto en marcha hasta ahora resultó insuficiente para garantizar una competencia real, por lo que ha decidido especificar de forma detallada cómo deberá cumplir sus obligaciones legales.
Google tendrá que compartir los mismos datos que utiliza para mejorar su buscador
Uno de los aspectos más relevantes de la decisión es que Google no podrá limitarse a ofrecer información parcial.
La Comisión establece que deberá facilitar a los proveedores autorizados los mismos datos de búsqueda que emplea internamente para optimizar Google Search, siempre que estos hayan sido correctamente anonimizados para proteger la identidad de los usuarios.
El objetivo es que otros motores de búsqueda puedan desarrollar algoritmos más precisos y mejorar la calidad de sus resultados, reduciendo la enorme ventaja competitiva que Google ha acumulado durante años gracias al volumen de información generado por miles de millones de búsquedas diarias.
Los asistentes de inteligencia artificial también podrán acceder
La medida no beneficiará únicamente a los buscadores tradicionales.
Bruselas ha confirmado que los chatbots y asistentes de inteligencia artificial que incorporen funciones de búsqueda también podrán solicitar acceso a estos datos si cumplen los requisitos establecidos por la normativa.
Esto abre la puerta a que nuevas plataformas de IA puedan entrenar y perfeccionar sus sistemas utilizando información comparable a la que actualmente emplea Google para desarrollar servicios como Gemini.
La Comisión considera que limitar el acceso exclusivamente a los buscadores tradicionales dejaría fuera una parte importante del futuro mercado digital.
Android también deberá abrirse a la competencia
Las decisiones anunciadas por Bruselas no afectan únicamente al buscador.
La Comisión también ha ordenado a Google modificar el funcionamiento de Android para facilitar que asistentes de inteligencia artificial desarrollados por otras empresas puedan acceder a las mismas funciones del sistema operativo que actualmente disfruta Gemini.
Gracias a estos cambios, los usuarios europeos podrán:
- Elegir otro asistente de IA como predeterminado.
- Activarlo mediante comandos de voz, al igual que ocurre con «Hey Google».
- Permitir que ese asistente interactúe con aplicaciones instaladas, realizando tareas como reservar un taxi, responder mensajes o gestionar recordatorios.
Estas modificaciones comenzarán a aplicarse, según el calendario previsto, a partir de julio de 2027.
Privacidad y anonimización como condición imprescindible
Uno de los aspectos que más preocupaba tanto a Google como a las autoridades europeas era la protección de los datos personales.
Por ello, la Comisión exige que toda la información compartida pase previamente por un sistema de anonimización multinivel, desarrollado junto a especialistas en privacidad y protección de datos.
Además, Google conservará la posibilidad de bloquear el acceso a determinados solicitantes cuando considere que compartir la información puede generar riesgos graves para la ciberseguridad o la protección de los datos personales.
Asimismo, Bruselas establece que deberá existir un procedimiento transparente para solicitar el acceso a la información y una fórmula de precios considerada justa, evitando discriminaciones entre empresas.
La Ley de Mercados Digitales sigue estrechando el cerco a las grandes tecnológicas
La decisión representa un nuevo paso en la estrategia europea para limitar el poder de las grandes plataformas digitales.
La Ley de Mercados Digitales, en vigor desde 2024, obliga a compañías como Google, Apple, Meta, Amazon o Microsoft a cumplir una serie de requisitos destinados a impedir prácticas que puedan distorsionar la competencia.
Google fue designada oficialmente como «guardián de acceso» por la Comisión Europea en septiembre de 2023 debido a la enorme influencia que ejercen servicios como:
- Google Search.
- Android.
- Google Play.
- Google Chrome.
- Google Maps.
- YouTube.
- Google Shopping.
- Su plataforma de publicidad digital.
Con esta nueva decisión, Bruselas pretende equilibrar un mercado donde Google concentra una cuota dominante desde hace más de dos décadas.
No se trata de una sanción económica
A diferencia de otros procedimientos abiertos contra las grandes tecnológicas, esta decisión no implica ninguna multa para Google.
Las medidas aprobadas forman parte de un procedimiento de especificación previsto en la DMA, cuyo objetivo consiste en aclarar cómo debe cumplir una empresa con sus obligaciones legales, sin entrar todavía a valorar si ha incumplido la normativa.
No obstante, si Google no aplica correctamente estas obligaciones dentro de los plazos establecidos, la Comisión Europea podría iniciar posteriormente un procedimiento sancionador con importantes consecuencias económicas.
Europa quiere más competencia en la inteligencia artificial
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, defendió que la decisión busca ofrecer más alternativas a los ciudadanos europeos.
Según explicó, el objetivo es garantizar que los usuarios puedan elegir entre diferentes motores de búsqueda y asistentes de inteligencia artificial sin que una única empresa controle el acceso al mercado.
En la misma línea, la vicepresidenta para la Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, afirmó que estas medidas permitirán impulsar la innovación, favorecer la aparición de nuevos competidores y ampliar las opciones disponibles para consumidores y desarrolladores europeos.
Un cambio que puede transformar el mercado digital europeo
Aunque Google continuará siendo previsiblemente el principal motor de búsqueda del mundo, la obligación de compartir parte de los datos que alimentan sus algoritmos supone uno de los mayores cambios regulatorios impuestos por la Unión Europea al gigante tecnológico.
La medida busca reducir las barreras de entrada para nuevos competidores y acelerar el desarrollo de buscadores y sistemas de inteligencia artificial alternativos, en un momento en el que la IA se ha convertido en uno de los sectores estratégicos de mayor crecimiento a nivel mundial.
La verdadera incógnita será comprobar si disponer de esos datos será suficiente para que los competidores logren modificar los hábitos de búsqueda de millones de usuarios que, desde hace años, utilizan Google como puerta de entrada a Internet.
