El precandidato a la presidencia del FC Barcelona, Víctor Font, ha puesto en el centro del debate electoral una decisión que podría alterar profundamente la estructura deportiva del club y dividir aún más a los socios: si resulta elegido, pretende destituir a Deco como director deportivo, incluso manteniendo a Hansi Flick como entrenador. Esta advertencia ha generado rechazo en una parte del barcelonismo y ha encendido las alarmas internas sobre la posible ruptura entre el proyecto deportivo vigente y una nueva visión de gestión.

Las elecciones del FC Barcelona están programadas para el 15 de marzo de 2026, en medio de una competición deportiva crucial que incluye Liga y Champions League, lo que ha convertido la campaña en un choque no sólo institucional, sino también deportivo.

La advertencia de Font: Deco “no seguirá” si gana

En declaraciones a medios de comunicación y en entrevistas en emisoras como RAC1, Víctor Font ha dejado claro que Deco no formará parte de su proyecto deportivo si se convierte en presidente del Barça. Según el precandidato, la estructura actual no encaja con lo que él considera un modelo más profesional de gestión, y apunta a que un director deportivo distinto “encajará mejor” con la visión de Hansi Flick como entrenador.

Esta postura va acompañada de fuertes críticas a la actual gestión, a la que Font acusa de estar influenciada por personas sin cargos oficiales con peso excesivo en las decisiones, señalando específicamente a personas cercanas a la directiva actual como parte de un problema estructural.

Font ha defendido además que su modelo quiere reconstruir “puentes” con figuras históricas del club, como Lionel Messi, con quien asegura estar en contacto. También ha manifestado su intención de priorizar una gestión deportiva moderna y transparente, frente al supuesto “personalismo” político e institucional que, según él, ha predominado en los últimos años bajo el mandato de Joan Laporta.

La respuesta del entorno de Deco y el respaldo de Flick

La reacción de Deco no ha sido meramente silenciosa. Aunque no ha habido una declaración oficial extensa, desde el entorno deportivo se ha filtrado que Deco defenderá su trabajo y la coherencia de su proyecto al frente de la dirección deportiva de un club que ha logrado recientemente títulos importantes, entre ellos La Liga, la Supercopa de España y la Copa del Rey, con resultados atribuidos en parte a su labor conjunta con el técnico alemán Hansi Flick.

Flick, por su parte, ha ofrecido públicamente un respaldo claro a Deco, destacando la “confianza mutua” y la estabilidad que han construido juntos dentro del equipo técnico. El entrenador ha subrayado que jamás había tenido una colaboración tan fluida con un director deportivo, algo que para muchos en el club es un aval explícito del trabajo del portugués.

Este apoyo interno complica el relato de Font, porque genera una narrativa alternativa centrada en la continuidad deportiva y la estabilidad del proyecto, frente a un cambio que algunos consideran innecesario o incluso perjudicial para el club. Además, resalta que la salida de Deco no solo sería un cambio administrativo, sino un potencial cambio cultural en la toma de decisiones deportivas.

Un enfrentamiento institucional más que un simple relevo

La confrontación entre Font y Deco no es un pulso aislado: representa una grieta entre dos formas de entender la gestión del FC Barcelona. Por un lado, la visión de Font se presenta como una ruptura con lo que él califica de “modelo presidencialista y anacrónico”, proponiendo un enfoque más profesional y ágil en términos administrativos y deportivos. Por otro, está la defensa de la continuidad de un proyecto que ha brindado estabilidad deportiva bajo restricciones económicas significativas.

Font ha criticado varios aspectos de la gestión actual, desde la planificación deportiva hasta la relación con figuras históricas del club y la gestión económica, enmarcando su campaña en una narrativa de renovación integral.

Para los socios del club, esta disputa plantea una pregunta clave: ¿es mejor apostar por la continuidad de un equipo competitivo con una dirección deportiva consolidada, o arriesgar cambios profundos en la estructura para intentar modernizar la gestión institucional? La respuesta no es sencilla y ha dividido a la masa social blaugrana, que ahora se ve obligada a decidir no solo entre candidatos, sino entre modelos de club y de toma de decisiones.

Impacto en la campaña electoral y el barcelonismo

La decisión de Font de posicionarse en contra de Deco ha trascendido el ámbito meramente deportivo y se ha convertido en un elemento central de la campaña electoral. En un contexto en el que la estabilidad institucional, la sostenibilidad financiera y la competitividad en el campo están estrechamente interrelacionadas, esta disputa puede influir significativamente en la percepción de los socios y la valoración de los proyectos presentados.

La polarización de opiniones revelada en redes sociales, medios y foros de aficionados refleja la importancia del debate: mientras algunos ven necesaria la renovación estructural propuesta por Font, otros defienden con firmeza la continuidad de un proyecto que ha erradicado parte de la inestabilidad reciente del club.

En definitiva, el capítulo entre Víctor Font y Deco no solo resume una pugna de egos o cargos, sino que proyecta una decisión de enorme peso para el futuro institucional y deportivo del FC Barcelona, a menos de cinco semanas de un proceso electoral que promete ser de los más disputados en la historia reciente del club.

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