McLaren ha desvelado desde Bahréin el MCL40, el monoplaza con el que Lando Norris, luciendo el número 1, y Oscar Piastri defenderán los títulos mundiales en una nueva era técnica que promete sacudir la Fórmula 1 en 2026.
McLaren se presenta en Bahréin mientras todos miran a Aston Martin
En un arranque de semana marcado por presentaciones en cascada, con Cadillac debutando en plena Super Bowl y Aston Martin acaparando titulares por el esperado AMR26 de Adrian Newey, McLaren no ha querido quedarse en segundo plano. El equipo campeón del mundo eligió el circuito de Sakhir, escenario de los próximos test oficiales, para mostrar su nueva arma.
La puesta en escena fue sobria, pero el mensaje claro: el campeón no improvisa. Tras rodar en Barcelona con un coche completamente negro, el naranja papaya vuelve a dominar el diseño del MCL40, una decisión que refuerza identidad, continuidad y confianza.
“No queremos cambiar lo que funciona”: el papaya como declaración política
“No queremos cambiar lo que ya es exitoso”, afirmó Zak Brown, CEO de McLaren. Una frase que va más allá del color: es toda una declaración de intenciones frente a rivales que apuestan por revoluciones arriesgadas.
El MCL40 mantiene las líneas maestras ya vistas en Montmeló:
- Morro más fino y alargado que la media
- Pontones estrechos y estilizados, con fuerte caída lateral
- Parte trasera muy compacta, buscando eficiencia aerodinámica
Quienes esperaban una ruptura radical se quedaron con las ganas. McLaren apuesta por evolucionar desde la fortaleza, no por empezar de cero.
Norris con el número 1 y un mensaje al paddock
Lando Norris, vigente campeón, no ocultó la emoción al recordar 2025: “Fue bonito, con momentos increíbles”. Pero el británico ya mira al futuro: “Hay muchas cosas nuevas, hemos pasado más tiempo que nunca en el simulador y el volante cambia mucho”.
Que Norris luzca el número 1 en el morro no es un detalle menor: es poder simbólico, presión para los rivales y una señal de que McLaren no piensa ceder su sitio en la cima.
Piastri alerta: coches distintos, retos mayores
Por su parte, Oscar Piastri puso el foco en la complejidad de la nueva normativa:
“Será un gran desafío para todos. La importancia del sistema híbrido cambia muchas cosas. Son coches distintos, pero siguen siendo F1: rápidos y divertidos. La aceleración es impresionante”.
Un aviso claro: quien no entienda rápido esta generación, se quedará atrás.
Nueva era, hoja en blanco… ¿o ventaja para los grandes?
Zak Brown habló de una auténtica “hoja en blanco” para todos los equipos, aunque reconoció que en los cambios de era “las diferencias suelen agrandarse”. Una afirmación que alimenta la polémica: ¿favorece el nuevo reglamento a las grandes estructuras frente a los equipos pequeños?
Andrea Stella, team principal, fue más directo:
“La capacidad de desarrollo marcará la temporada”. Traducido: quien tenga recursos, ganará.
18 meses de trabajo y el motor Mercedes como garantía
Detrás del MCL40 hay al menos 18 meses de desarrollo, según explicó Rob Marshall, jefe de diseño. Entre las novedades técnicas destacan:
- Suspensiones mejoradas
- Caja de cambios más pequeña y ligera
- Adaptación al tamaño más reducido de los coches, pensado para facilitar adelantamientos
En un año donde la gestión del motor será clave, McLaren confía en el que muchos consideran el propulsor más fiable del paddock: el Mercedes. Una alianza que vuelve a situar a los de Woking como aspirantes naturales a todo.
El mensaje final: fuegos artificiales hoy… ¿y mañana?
La presentación terminó con fuegos artificiales naranjas iluminando la noche de Bahréin. Un símbolo cargado de intención. La gran pregunta no es si el MCL40 es competitivo, sino otra mucho más incómoda para sus rivales:
¿Volverá McLaren a encender el cielo al final de la temporada 2026?

