El piloto español destaca la superioridad de la unidad de potencia de Red Bull y RB, que combina velocidad, fiabilidad y eficiencia eléctrica en los test de Bahréin 2026.
Red Bull-Ford, la referencia en unidades de potencia
En los primeros test de Bahréin 2026, Carlos Sainz no dudó en señalar que los motores Red Bull-Ford y RB están claramente por delante del resto de equipos en cuanto a rendimiento y fiabilidad.
“Todavía es muy pronto, pero si me fijo en los datos de GPS, está claro que lo que los motores Red Bull-Ford estaban haciendo estaba un paso por delante de todos los demás. Un paso claro, no un paso pequeño. Es impresionante. Si han sido capaces de hacer un motor completamente nuevo y resulta que es el más rápido y fiable, habrá que quitarse el sombrero”, declaró Sainz.
El piloto destaca además la gestión energética y capacidad de regeneración de los monoplazas, factores clave en los nuevos coches híbridos que requieren un equilibrio extremo entre potencia eléctrica y térmica.
Williams busca recuperar terreno tras el retraso de Barcelona
Sainz reconoce que su equipo, Williams, sufrió un retraso durante los test de Barcelona, lo que obligó a replantear el programa de pruebas:
“Fue frustrante, no voy a negar que me hubiera encantado estar en Barcelona. Perder tres días de test no se recupera, pero hemos intentado extraer lo máximo de los seis días en Bahréin, y de momento lo hemos conseguido”.
El español destaca la importancia de optimizar cada sesión para compensar el tiempo perdido y mejorar la integración del coche y el motor.
Optimismo pese al cambio de paradigma
Sobre las críticas de otros pilotos y los cambios en la F1 con los nuevos motores híbridos, Sainz mantiene una visión positiva:
“El piloto cuenta igual que antes. En 2014, cuando entraron los motores híbridos en Red Bull-Renault, todo parecía perdido, pero unos años más tarde todo funcionaba perfecto. Confío en la gente de la F1; hoy es complicado, pero dentro de un año todo será mucho más sencillo. Lo importante es quién consigue integrar el sistema y el motor de manera intuitiva, driver-friendly”.
Sainz deja claro que la clave no solo está en la potencia del motor, sino en cómo los equipos logran gestionar la energía y hacer el monoplaza más eficiente y manejable para los pilotos.

