Sánchez lanza su último asalto para controlar a la Policía antes de 2027. Esa es la denuncia que realizan fuentes policiales consultadas, que alertan de una estrategia del Ejecutivo para reforzar la escala superior del cuerpo mediante una convocatoria extraordinaria de plazas de comisarios y comisarios principales. Todo ello, aseguran, ante la proximidad de las elecciones generales previstas para 2027 y la posibilidad de un adelanto electoral.
El movimiento, según estas fuentes, no sería rutinario ni respondería únicamente a criterios técnicos o de reposición por jubilaciones, sino que formaría parte de una maniobra política para consolidar el control sobre la cúpula policial en un momento clave de la legislatura.
Una ampliación inédita en la cúpula policial
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara lo que algunos mandos califican como su “último asalto” para afianzar su influencia en la estructura de mando de la Policía Nacional. La convocatoria formal de las plazas corresponde a la Dirección General de la Policía (DGP), dependiente del Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska.
La jerarquía policial en España se estructura en cuatro grandes escalas: básica (policía y oficial), subinspección (subinspector), ejecutiva (inspector e inspector jefe) y superior (comisario y comisario principal). Es precisamente en esta última donde se centraría el refuerzo extraordinario.
Fuentes consultadas sostienen que el Gobierno intentó inicialmente convocar hasta 60 plazas de comisarios principales. Sin embargo, la falta de catálogo suficiente de puestos habría impedido alcanzar esa cifra. Ahora, el plan pasaría por sacar adelante 30 plazas de comisario principal, cuando lo habitual es que se convoquen entre 8 y 10 anuales para cubrir jubilaciones.
Actualmente existen alrededor de 120 comisarios principales en activo, cuando tradicionalmente la cifra oscilaba entre 80 y 100 en toda España. El incremento proyectado supondría un aumento notable en un corto espacio de tiempo.
Sánchez lanza su último asalto para controlar a la Policía antes de 2027 con más comisarios
Además de las plazas de comisarios principales, el Ejecutivo también estaría preparando una ampliación significativa en la categoría de comisario. Según las mismas fuentes, si lo normal es convocar unas 30 plazas anuales, la intención sería duplicar esa cifra hasta alcanzar las 60.
En la actualidad ya hay más de 300 comisarios en el conjunto del país. Las cifras de los últimos años muestran cierta estabilidad:
- En 2025 se convocaron 5 plazas de comisarios principales y 30 de comisarios.
- En 2024, 6 de comisarios principales y 55 de comisarios.
- En 2023, 10 y 40 respectivamente.
- En 2022, 10 y 48.
- En 2021, 2 y 55.
- En 2020, 7 y 54.
El contraste con las cifras ahora planteadas refuerza la percepción de excepcionalidad. “La intención es clara: controlar la escala superior ante la posibilidad de perder el poder y dejarlo todo atado”, resumen fuentes policiales.
Cabe recordar que las plazas de comisario y comisario principal no se cubren por oposición libre, sino mediante promoción interna. Es la DGP quien convoca estos procesos selectivos, dependientes orgánicamente de la Secretaría de Estado de Seguridad.
Control de la Junta de Gobierno y estrategia a largo plazo
Las mismas fuentes subrayan que el Ejecutivo ya controla la Junta de Gobierno de la Policía, cuyos miembros son cargos de libre designación. Como ocurre con cada cambio de Gobierno, los altos cargos suelen responder a la confianza política del Ejecutivo de turno.
Sin embargo, el paso que ahora se estaría dando va más allá: no solo se trataría de mantener la cúpula, sino de consolidar también a los subordinados directos de esos altos mandos. De este modo, se ampliaría el radio de influencia dentro de la estructura policial.
“Sánchez lanza su último asalto para controlar a la Policía antes de 2027” no sería, por tanto, únicamente una cuestión numérica, sino estratégica. Un movimiento pensado para blindar decisiones futuras y asegurar una red de mandos afines en puestos clave del territorio nacional.
Guerra por la sucesión en la Policía Judicial
En paralelo, se vive una intensa pugna interna por la sucesión en la Comisaría General de Policía Judicial, órgano que controla investigaciones de gran sensibilidad, como el caso Plus Ultra. El comisario Luis Fernando Pascual se jubilará en los próximos meses, lo que ha abierto el debate sobre su relevo. Entre los nombres que suenan figura Antonio Duarte, actual jefe de la UDYCO (Unidad de Drogas y Crimen Organizado), como sucesor natural.
No obstante, otras fuentes apuntan a la posibilidad de situar a Javier Galván, actual jefe superior de Policía de Madrid, siempre que no sea designado para otro puesto. Galván es considerado próximo al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y también suena para la Comisaría General de Información.
La combinación de estos movimientos refuerza la idea de que el Ejecutivo estaría diseñando un rediseño estratégico en los puestos más sensibles del cuerpo.
Un escenario preelectoral marcado por la tensión
A medida que se acercan las elecciones generales de 2027 —o incluso ante un posible adelanto—, el control institucional se convierte en un elemento central del debate político. En este contexto, la denuncia de que Sánchez lanza su último asalto para controlar a la Policía antes de 2027 añade un nuevo foco de tensión.
Mientras el Gobierno defiende la normalidad de los procesos de promoción interna y la necesidad de reforzar mandos, sectores policiales interpretan la operación como una maniobra preventiva ante un eventual cambio de ciclo político.
El desenlace de esta estrategia dependerá no solo de las convocatorias oficiales que se publiquen en los próximos meses, sino también del resultado electoral que determine quién dirigirá el Ministerio del Interior a partir de 2027. Entretanto, la cúpula policial se convierte en uno de los escenarios clave de la batalla política que ya se libra en España.

