La llegada de 40 nuevos efectivos de la Policía Nacional a Santiago de Compostela evidencia una preocupación creciente por la seguridad ciudadana en determinados barrios de la capital gallega. Aunque las estadísticas oficiales reflejan una reducción de los delitos, vecinos y comerciantes llevan meses reclamando una mayor presencia policial ante el aumento de episodios de inseguridad y alteración del orden público en algunas zonas de la ciudad.
Lo que hasta hace poco era presentado por las administraciones como una percepción aislada se ha convertido en una prioridad institucional. El refuerzo policial anunciado por la Subdelegación del Gobierno busca responder a una demanda social cada vez más visible: más vigilancia, más prevención y una mayor presencia de las fuerzas de seguridad en las calles.
El Gobierno incorpora 40 agentes para reforzar la seguridad en Santiago
El subdelegado del Gobierno en A Coruña, Julio Abalde, confirmó que la comisaría de la Policía Nacional en Santiago recibirá en las próximas semanas 40 nuevos efectivos, una cifra que incluye tanto agentes destinados mediante concurso de traslados como policías en prácticas.
El anuncio se produjo tras la celebración de la Junta Local de Seguridad, celebrada en el Pazo de Raxoi y presidida junto a la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín. Durante el encuentro se analizaron los principales retos en materia de seguridad ciudadana y se diseñó el dispositivo especial para el festival O Son do Camiño, que movilizará diariamente a unos 200 agentes de la Policía Nacional.
Los vecinos exigen más vigilancia en barrios concretos
Uno de los aspectos que más protagonismo tuvo durante la reunión fue la preocupación existente en determinados puntos de la ciudad.
Aunque las autoridades insisten en que Santiago sigue siendo una ciudad relativamente segura en comparación con otros núcleos urbanos, reconocen que existe una creciente inquietud vecinal. Barrios como el Ensanche y Santa Marta han concentrado buena parte de las reclamaciones ciudadanas relacionadas con la seguridad y la convivencia.
La demanda de los residentes se centra principalmente en una mayor presencia policial preventiva, especialmente durante determinadas franjas horarias. Comerciantes y vecinos consideran que la visibilidad de los agentes en las calles resulta fundamental para disuadir conductas delictivas y reforzar la tranquilidad ciudadana.
En este contexto, el Concello también ha solicitado reforzar al máximo la plantilla de la Policía Local para complementar el trabajo de la Policía Nacional.
Los delitos descienden, pero la preocupación social persiste
Los datos presentados durante la Junta Local de Seguridad muestran una evolución favorable de la criminalidad durante el primer cuatrimestre de 2026.
Según las cifras oficiales:
- Los delitos contra las personas descendieron un 23 % respecto al mismo período del año anterior.
- Los delitos contra la libertad sexual registraron una reducción del 11 %.
- Los robos con fuerza en establecimientos cayeron un 90 %.
- Los delitos contra el patrimonio bajaron un 14 %.
- El conjunto de las infracciones penales se redujo aproximadamente un 15 %.
Sin embargo, el debate vuelve a poner sobre la mesa una cuestión cada vez más presente en numerosas ciudades españolas: la diferencia entre las estadísticas oficiales y la percepción ciudadana de inseguridad.
Mientras las administraciones destacan la mejora de los indicadores, numerosos vecinos consideran que la realidad cotidiana en determinadas zonas no siempre coincide con los datos globales, reclamando una respuesta más contundente por parte de las instituciones.
O Son do Camiño obligará a desplegar un amplio dispositivo policial
Otro de los asuntos tratados fue el operativo especial de seguridad para la celebración del festival O Son do Camiño, uno de los mayores eventos musicales del norte de España.
La magnitud del festival obliga a desplegar un importante dispositivo de prevención, control de accesos, tráfico y vigilancia, con alrededor de 200 agentes de la Policía Nacional cada jornada, además de otros efectivos de seguridad y emergencias.
Las autoridades confían en que el operativo permita garantizar el normal desarrollo del evento y evitar incidentes durante los días de máxima afluencia.
La seguridad vuelve al centro del debate político
El refuerzo policial anunciado en Santiago refleja una realidad que se extiende por buena parte del territorio nacional: la seguridad ciudadana se ha convertido nuevamente en una de las principales preocupaciones de muchos ciudadanos.
La llegada de más agentes supone una respuesta inmediata a las demandas vecinales, pero también abre un debate de mayor alcance sobre la necesidad de reforzar los recursos policiales, aumentar la presencia de las fuerzas de seguridad y garantizar que los barrios mantengan los niveles de tranquilidad que tradicionalmente han caracterizado a ciudades como Santiago de Compostela.
La cuestión ahora es si este incremento de efectivos será suficiente para responder a las inquietudes ciudadanas o si será necesario adoptar nuevas medidas en los próximos meses para consolidar la seguridad y la convivencia en la capital gallega.

