El veterano directivo Flavio Briatore no dudó en confrontar al joven Franco Colapinto tras su accidentado debut con Alpine en la Fórmula 1, evidenciando las tensiones internas de la escudería francesa en 2025.
Alpine y la apuesta arriesgada por Colapinto
La temporada 2025 comenzó con decisiones polémicas en Alpine. Tras solo seis Grandes Premios, el equipo francés decidió prescindir de Jack Doohan, a pesar de haber puntuado con un monoplaza limitado, para dar el asiento a Franco Colapinto, joven argentino de 22 años que aterrizó en la parrilla como una apuesta personal de Briatore.
El objetivo era claro: resultados inmediatos. Sin embargo, el estreno del argentino en el GP de Italia no cumplió las expectativas. Durante la clasificación en Ímola, Colapinto perdió el control del A525 en la Q1 y chocó contra el muro, lo que desató la primera de varias confrontaciones tensas con Briatore a lo largo del año.
El duro enfrentamiento en Ímola
Las cámaras de Netflix, para la nueva temporada de Drive to Survive, captaron un momento revelador entre piloto y directivo:
Colapinto: “Fue una cagada mía”
Briatore: “Sí, lo sé. Fue una cagada tuya, pero si tu cagada rompe el coche también es una cagada mía”
El italiano fue directo y contundente, dejando claro que su apuesta personal por Colapinto no significaba tolerancia ante la falta de resultados.
Tensión persistente con el equipo
A lo largo de la temporada, la relación entre Briatore y Colapinto se mantuvo cargada de tensión. Incluso ante Pierre Gasly como testigo, el directivo no dudó en señalar las carencias del argentino:
“Entre vosotros dos, Pierre ha sido el mejor. Tenemos que empezar a sumar puntos… Yo decido lo que se hace. El problema eres tú. Tienes que mejorar”
Colapinto cerró el año sin sumar puntos, mientras Alpine aseguraba la renovación de su alineación, dejando claro que su promoción había sido más por necesidad estratégica que por talento demostrado.
Análisis crítico
La situación de Colapinto evidencia la presión extrema en la F1 moderna: los jóvenes pilotos son lanzados a la élite con expectativas desmedidas y mínima tolerancia a errores. La figura de Briatore, con su regreso ejecutivo a Alpine, demuestra cómo la experiencia y la mano dura se imponen sobre la paciencia y el desarrollo progresivo del talento.
El caso también refleja la falta de margen de maniobra en equipos de alto nivel: un debut accidentado puede marcar toda la temporada, incluso si el piloto ha sido promovido como una inversión a futuro.

