El Ejecutivo mantiene en vigor las cuentas de 2022 mientras evita fijar fecha para nuevos Presupuestos, incumpliendo plazos constitucionales y esquivando el debate en el Congreso.
Cuatro años con los mismos Presupuestos
España sigue funcionando en 2026 con los Presupuestos Generales del Estado aprobados en 2022, una situación inédita que evidencia la debilidad parlamentaria del Gobierno de Pedro Sánchez.
👉 Desde entonces, el Ejecutivo ha optado por prorrogar las cuentas año tras año, sin presentar un nuevo proyecto.
Incumplimiento reiterado de la Constitución
La Constitución establece que los Presupuestos deben presentarse antes del 30 de septiembre, pero el Gobierno:
- Ha incumplido este plazo durante tres años consecutivos
- Ha retrasado la presentación sin fecha concreta
- Ha evitado comprometerse públicamente
👉 El resultado: la política económica sigue sin un marco actualizado

Excusas cambiantes: de Ucrania a Irán
El Ejecutivo ha justificado los retrasos con diferentes argumentos:
- La guerra en Ucrania
- La crisis internacional
- Y ahora el conflicto con Irán
Sin embargo, estas explicaciones no ocultan un problema de fondo:
👉 la falta de apoyos suficientes para aprobar nuevas cuentas
Promesas incumplidas y plazos que nunca llegan
En julio, Sánchez aseguró que presentaría los Presupuestos para 2026.
Después:
- Se pospuso a finales de año
- Luego al primer trimestre de 2026
- Y ahora la fecha queda totalmente en el aire
Incluso desde el propio Gobierno se ha llegado a hablar de:
👉 “unas semanas más”, sin concreción alguna
Un Gobierno sin mayoría y sin rumbo presupuestario
El retraso no es casual.
👉 Presentar unos Presupuestos implica enfrentarse al Congreso
👉 Y el Ejecutivo no garantiza poder sacarlos adelante
Esto ha llevado a una situación inédita:
un Gobierno que evita someter su política económica al control parlamentario
El silencio del Ministerio de Hacienda
La falta de claridad también se refleja en el propio Gobierno.
El nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, ha evitado comprometerse públicamente, limitándose a declaraciones vagas que reflejan:
👉 incertidumbre y falta de planificación
Consecuencias: incertidumbre económica y política
Gobernar con Presupuestos prorrogados implica:
- Falta de nuevas inversiones estructurales
- Dificultad para adaptar la economía a la crisis actual
- Menor transparencia en la gestión pública
👉 Y, sobre todo, debilita la credibilidad institucional
¿Estrategia política o incapacidad real?
La situación plantea una cuestión clave:
👉 ¿Está el Gobierno evitando presentar Presupuestos para no evidenciar su debilidad?
👉 ¿O simplemente no tiene capacidad para sacarlos adelante?
En cualquier caso, el resultado es el mismo:
España sigue sin nuevas cuentas públicas… y sin horizonte claro.

