Lo que está ocurriendo en el interior de la Comunitat Valenciana vuelve a poner sobre la mesa un problema estructural que las administraciones llevan años sin resolver. Mientras los pueblos pierden habitantes de forma constante, la Generalitat presenta nuevas iniciativas que, para muchos, llegan tarde y con un alcance limitado.
El último movimiento ha sido la puesta en marcha de un programa que pretende frenar la despoblación a través de la transmisión cultural entre generaciones, una medida que abre el debate sobre si realmente es suficiente frente al abandono rural.
Un problema crónico: pueblos que se vacían sin solución real
La despoblación en el interior de la Comunitat Valenciana no es nueva. Municipios de Castellón y otras provincias llevan décadas perdiendo población, servicios y oportunidades económicas.
En este contexto, el director general de Administración Local, José Antonio Redorat, ha defendido la necesidad de preservar los valores tradicionales y la forma de vida rural, destacando el papel de las personas mayores como transmisores de conocimiento.
Sin embargo, la cuestión de fondo sigue siendo la misma:
¿puede la cultura sustituir la falta de empleo, infraestructuras y servicios básicos?
El programa de identidad intergeneracional: cultura frente a despoblación
Torralba del Pinar como escenario piloto
La Generalitat ha presentado en Torralba del Pinar (Castellón) el denominado Programa de Identidad Intergeneracional en Municipios en Riesgo de Despoblamiento.
El acto contó con la participación de la alcaldesa, Silvia Pérez, y vecinos del municipio, en un intento de visualizar el compromiso institucional con el mundo rural.
El objetivo declarado es claro:
- Reforzar el arraigo
- Fomentar el sentimiento de pertenencia
- Conectar generaciones

Actividades culturales: cuentos, tradición y memoria
La apuesta por la narración oral
El programa se apoya en iniciativas como Habilinatura, impulsada por Ana Arnal Llop, que utiliza herramientas como:
- Narración oral
- Juegos educativos
- Descubrimiento del entorno natural
Según explicó Redorat, la dinámica consiste en reunir a niños y transmitirles, mediante relatos, la historia y tradiciones del municipio, en sesiones participativas dirigidas por animadores culturales.
Durante la presentación se realizó una demostración práctica, con una narración en vivo dirigida a los asistentes.
Críticas implícitas: ¿medidas simbólicas o soluciones reales?
Aunque el programa pone el foco en la identidad cultural, expertos advierten de que la despoblación es un fenómeno económico y estructural, no únicamente social o cultural.
Los principales problemas del interior siguen siendo:
- Falta de empleo estable
- Escasez de servicios sanitarios y educativos
- Déficit de infraestructuras
- Dificultad para atraer inversión
En este contexto, iniciativas basadas en actividades culturales son vistas por algunos sectores como medidas insuficientes o incluso simbólicas, que no atacan la raíz del problema.
El desafío del futuro rural valenciano
La Generalitat insiste en que estas políticas buscan poner en valor el potencial del interior y convertir estos municipios en lugares atractivos para vivir.
Sin embargo, la realidad demográfica continúa siendo preocupante, y cada año se intensifica la pérdida de población en muchas zonas rurales.
La pregunta sigue abierta:
¿puede una estrategia basada en la identidad y la tradición revertir décadas de abandono institucional?
O, por el contrario, ¿Estamos ante un nuevo ejemplo de políticas que priorizan el relato frente a las soluciones estructurales?

