Lo que debía ser una jornada de reivindicación laboral terminó afectando a los más vulnerables. La huelga PTIS Málaga ha provocado escenas de auténtico colapso en colegios, donde niños con autismo quedaron sin la atención mínima necesaria.
La huelga PTIS Málaga deja sin atención a alumnos vulnerables
El paro del Personal Técnico de Integración Social (PTIS) ha tenido un seguimiento masivo, cercano al 85%, según el comité de huelga. El impacto ha sido directo: decenas de centros educativos sin personal especializado, imprescindible para alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Familias denuncian falta total de previsión. En muchos casos, ni los propios colegios sabían que no habría servicio, lo que generó situaciones críticas desde primera hora de la mañana.
Testimonios que evidencian el colapso
El caso de una madre con dos hijos con autismo en el CEIP Virgen de Belén refleja la gravedad de lo ocurrido. Asegura que se enteró la noche anterior, por un grupo de WhatsApp, de que no habría PTIS.
Al llegar al centro, se encontró con que nadie podía hacerse cargo de su hijo, que requiere atención constante. En pocas horas tuvo que acudir varias veces al colegio hasta que, finalmente, se vio obligada a llevárselos a casa.
La escena se repitió en otros centros:
- Padres abandonando su jornada laboral
- Niños sin cambiar o sin apoyo básico
- Docentes desbordados sin medios
Todo ello dibuja un panorama que muchos califican de inaceptable en un sistema educativo público.
Servicios mínimos: versiones enfrentadas
El punto más conflictivo de la huelga PTIS Málaga ha sido la gestión de los servicios mínimos.
Desde el comité de huelga aseguran que:
- La empresa no negoció ni comunicó los servicios mínimos
- Se intentó imponer un sistema inviable con datos sensibles de menores
Por su parte, la Delegación de Educación mantiene que sí existían servicios mínimos definidos, centrados en cubrir necesidades esenciales como:
- Alimentación
- Medicación
- Aseo
Ante la polémica, la administración ha dado 48 horas a la empresa adjudicataria para aclarar si estos servicios se cumplieron.
Un problema estructural que estalla
La huelga PTIS Málaga no es un hecho aislado. Es la consecuencia de un conflicto laboral prolongado en el tiempo. Los trabajadores denuncian:
- Incumplimientos sistemáticos del convenio
- Recortes en salarios
- Eliminación de vacaciones reales
- Sobrecarga de trabajo
En algunos centros, un solo profesional atiende a más de 10 o 14 alumnos con necesidades especiales, una situación que consideran insostenible.
Denuncias graves: funciones sanitarias sin formación
Uno de los aspectos más preocupantes es la denuncia de que se obliga a los PTIS a realizar tareas sanitarias sin cualificación.
El Colegio de Enfermería ya ha advertido de un posible intrusismo profesional, lo que añade un riesgo adicional para los menores.
Los trabajadores denuncian incluso presiones de la empresa, advirtiendo de posibles consecuencias laborales si se niegan a realizar estas funciones.
Más movilizaciones en camino
Lejos de resolverse, el conflicto se intensifica. El colectivo ya prepara nuevas jornadas de huelga, lo que podría volver a afectar a miles de alumnos en la provincia.
Mientras tanto, las familias quedan en una situación límite, obligadas a elegir entre su trabajo o atender a sus hijos.
Una crisis que pone en jaque al sistema educativo
La huelga PTIS Málaga ha dejado al descubierto un fallo estructural:
la dependencia de servicios esenciales gestionados en condiciones precarias.
Cuando estos fallan, el impacto no es político ni administrativo, sino humano. Y afecta directamente a quienes más apoyo necesitan.
La pregunta es inevitable:
¿cómo es posible que el sistema permita que alumnos con necesidades especiales queden desatendidos por conflictos que llevan años sin resolverse?

