La sanidad pública gallega ha puesto el foco en una realidad cada vez más frecuente: el cuidado de las personas ostomizadas, un colectivo que en Galicia supera ya los 7.000 pacientes y que requiere una atención sanitaria altamente especializada, continua y coordinada.
En Ourense, enfermeras de distintas áreas han participado en una jornada técnica para mejorar el abordaje integral de las ostomías e incontinencia, con el objetivo de unificar criterios clínicos y reforzar la coordinación entre niveles asistenciales. Una iniciativa que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mayor eficiencia y especialización dentro del sistema sanitario.
Formación sanitaria para un reto creciente en Galicia
La formación, impulsada por la unidad de formación del área sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras junto a la enfermera estomaterapeuta María Socorro Riveiro, nace ante una realidad incontestable: cada año se registran alrededor de 1.200 nuevos casos de ostomía en Galicia.
Este tipo de intervención quirúrgica, que implica la creación de una abertura en el cuerpo para la eliminación de desechos, no solo supone un cambio físico, sino también un profundo impacto en la vida del paciente.
Desde el Sergas, se insiste en que la atención debe comenzar incluso antes de la cirugía, cuando existe la posibilidad de portar un estoma, lo que exige un acompañamiento integral, algo que no siempre se aplica de forma homogénea en el sistema.
Un enfoque multidisciplinar para un problema complejo
Durante la jornada, profesionales de diferentes especialidades abordaron aspectos clave del tratamiento:
- Inés Aldrey y Sandra Núñez (Coloproctología) analizaron la incontinencia fecal.
- Olga Ventura (Urología) expuso los casos de derivaciones urinarias.
- El otorrinolaringólogo Mohamad Al Rifai explicó el impacto de las traqueostomías.
- La psicóloga clínica Nuria Seijas subrayó el fuerte impacto emocional del cambio corporal.
- El dietista Óscar Santiago Domínguez detalló pautas de alimentación e hidratación específicas.
Además, se llevaron a cabo talleres prácticos sobre el manejo de dispositivos, cuidados de la piel y resolución de complicaciones frecuentes, una parte esencial para mejorar la autonomía del paciente.
Coordinación sanitaria: el gran reto pendiente del sistema público
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la participación de enfermeras especialistas de múltiples servicios como Cirugía Colorectal, Urología, Radiología Intervencionista y Otorrinolaringología, reforzando la idea de que el seguimiento del paciente debe ser continuo y transversal.
Sin embargo, este tipo de iniciativas también evidencia una realidad incómoda: la necesidad de mejorar la coordinación entre servicios sanitarios, un problema recurrente en los sistemas públicos de salud, donde la fragmentación asistencial puede afectar directamente a la calidad del tratamiento.
Más allá de la clínica: el impacto humano de las ostomías
El abordaje integral defendido en esta formación no se limita al ámbito médico. El cambio que experimentan los pacientes ostomizados afecta de forma directa a su vida social, familiar y psicológica.
La intervención de la psicóloga clínica puso el foco en un aspecto clave: la adaptación emocional, muchas veces subestimada en los protocolos tradicionales. A ello se suma la importancia de una correcta nutrición y seguimiento continuo para evitar complicaciones.
Una realidad creciente que exige recursos y planificación
Con 7.000 personas ostomizadas en Galicia, el incremento de casos obliga a replantear la planificación sanitaria y la formación continua del personal de enfermería.
Este tipo de jornadas refuerzan el papel de la enfermería especializada como pieza clave dentro del sistema, pero también dejan entrever la necesidad de una mayor inversión en recursos humanos y una mejor organización asistencial.
Conclusión: un paso adelante, pero con retos estructurales
La formación en Ourense representa un avance importante en la atención a pacientes ostomizados, pero también pone de manifiesto los desafíos estructurales del sistema sanitario gallego: coordinación, continuidad asistencial y especialización real en todos los niveles.
¿Está el sistema preparado para responder al aumento sostenido de estos pacientes o seguirá dependiendo de iniciativas puntuales de formación?

