Cada año, miles de personas mayores en España enfrentan emergencias como caídas, desvanecimientos y problemas de salud que pueden volverse críticos. La actuación rápida es vital, ya que el tiempo que pasa hasta que se recibe ayuda puede ser determinante en la recuperación.
El Dr. Juan Hechavarría, geriatra y experto en telemedicina, señala que una solución efectiva es la incorporación de herramientas de teleasistencia que actúan automáticamente ante emergencias, facilitando una respuesta más ágil.
En este sentido, la teleasistencia avanzada ha evolucionado hasta convertirse en una extensión significativa del cuidado sanitario. Dispositivos como los relojes inteligentes permiten que las personas mayores estén conectadas a una central de emergencias las 24 horas, sin depender del teléfono para solicitar ayuda. Estos sistemas también son capaces de detectar caídas automáticamente, medir constantes vitales, geolocalizar al usuario y establecer comunicación inmediata con un operador que coordina la asistencia médica.
Según expertos, estas soluciones no solo mejoran la seguridad de los mayores, sino también su autonomía emocional y calidad de vida, permitiéndoles vivir en su entorno habitual sin miedo. En España, más de 2 000 000 de mayores viven solos, una realidad que plantea a las familias el desafío de cuidarles sin comprometer su independencia.
La teleasistencia es una opción que combina prevención, atención inmediata y acompañamiento constante. Gracias a la geolocalización y seguimiento de constantes vitales, los familiares pueden estar informados de forma continua, lo que disminuye la ansiedad y mejora la capacidad de reacción ante imprevistos.
La tecnología complementa la atención humana, asegurando que la ayuda esté disponible cuando más se necesita. Dispositivos como el Reloj de teleasistencia Durcal son un ejemplo de estos avances, pensados para monitorear la salud y conectar con asistencia profesional rápidamente. Así, cuidar de las personas mayores implica no solo estar cerca de ellos, sino también garantizar que nunca queden desprotegidos en situaciones de emergencia.

