Estos días, el Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente, y la empresa pública Adif han estado en el centro del debate tras el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. Uno de los puntos polémicos gira en torno al número de trenes auscultadores que tiene Adif para garantizar la supervisión de las vías ferroviarias.
Según declaraciones recientes de Puente, se mencionan cuatro trenes operativos. Sin embargo, esta afirmación ha sido objeto de controversia al considerarse que es incorrecta, ya que la realidad indica que hay
tres trenes auscultadores Stadler y uno 106 Talgo.
Por su parte, Adif, en un comunicado emitido esta semana, declaró que dispone de seis trenes operativos para la auscultación. La empresa detalló que cuenta con tres trenes Stadler, donde dos están destinados a líneas de ancho ibérico y uno a líneas de ancho estándar, y que ha realizado una inversión de 79,8 millones de euros en estos equipos. Así mismo, Adif mencionó un tren Séneca y dos trenes BT, sumando la cifra de seis.
Sin embargo, durante una rueda de prensa, el presidente de Adif, Luis Pedro Marco, indicó que el tren Séneca «está a punto de ser reparado», lo que sugiere que no está actualmente operativo, contradiciendo la información anterior de la empresa. Adicionalmente, los trenes Stadler mencionados se encuentran en proceso de calibración, lo que podría implicar que no están realizando funciones de auscultación efectivas en este momento.
Esta situación genera confusión entre las afirmaciones de la entidad y las declaraciones realizadas en medios, lo que deja en el aire el verdadero estado de los trenes operativos para la supervisión de la red ferroviaria, aumentando las inquietudes sobre la seguridad y operatividad del sistema ferroviario español en un momento crítico.

