Renuncia de Ábalos fortalece al Gobierno y debilita a Junts
La reciente renuncia de José Luis Ábalos, exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, tiene implicaciones significativas para la dinámica en el Congreso de los Diputados. Ábalos era considerado un voto clave en el Congreso y su ausencia ha llevado a una mayor fragilidad en la mayoría parlamentaria del Gobierno de Pedro Sánchez.
El anuncio de su renuncia se realizó a través de sus redes sociales, y ocurre tras su ingreso en prisión, lo que complicó aún más la aritmética parlamentaria del Ejecutivo. La salida de Ábalos permite a los socialistas recuperar un escaño, lo que incrementa su capacidad de maniobra ante la oposición y reduce la influencia de Junts, que ha visto mermado su poder para influir en las votaciones.
Tras reunirse de manera telemática, la Mesa de la Cámara Baja formalizó su renuncia, lo que desbloquea un escaño que había quedado vacío. Ana María González, actual alcaldesa de Llaurí, es la candidata que sustituirá a Ábalos en el Congreso.
Desde su ingreso al grupo Mixto en febrero de 2024, Ábalos había continuado votando junto al PSOE, pero su prisión y posterior suspensión obligaron a Sánchez a depender del apoyo de los diputados de Carles Puigdemont en las votaciones. Con la renuncia oficializada, Sánchez gana margen para legislar sin la presión de Junts, que contaba con siete escaños.
Así, el bloque que apoya al Gobierno, que incluye a PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV, Podemos, BNG, Compromís y Coalición Canaria, ahora suma 172 diputados, superando por un voto a la oposición conformada por PP, Vox y UPN. Esto implica que las iniciativas del Gobierno podrán ser aprobadas siempre que cuente con el respaldo de sus alianzas, independientemente de la postura de Junts.

