Aceite de oliva español. El sector oleícola nacional celebra uno de los mayores hitos comerciales de los últimos años tras el acuerdo de libre comercio alcanzado entre la Unión Europea y la India, que contempla la eliminación progresiva de los aranceles que gravaban hasta ahora este producto con tasas de entre el 40% y el 45%. La medida abre de par en par las puertas del enorme mercado indio al aceite de oliva español, líder mundial en producción y exportación, y anticipa un fuerte crecimiento del consumo en el país asiático.
El pacto, cerrado esta semana tras una intensa negociación entre Bruselas y Nueva Delhi, suprimirá los impuestos aduaneros sobre el 96,6% de las exportaciones europeas. Aunque una parte relevante del sector agrícola seguirá protegida por barreras arancelarias, la Unión Europea ha logrado incluir en el acuerdo productos de alto valor añadido y procesados, entre ellos el aceite de oliva, considerado estratégico para los países del sur de Europa y especialmente para España.
En el caso concreto del aceite de oliva, la reducción de aranceles se aplicará de forma progresiva durante los próximos cinco años hasta su completa desaparición. Este calendario permitirá que el precio final del producto disminuya de manera significativa en los supermercados indios, un factor clave para impulsar su penetración en un mercado donde el consumo aún es reducido pero con un enorme potencial de crecimiento.
Desde el sector exportador español valoran el acuerdo como una reivindicación histórica. “Asoliva celebra que, en la finalización de las negociaciones, el acuerdo de libre comercio entre India y la Unión Europea haya tenido en cuenta los aceites de oliva, algo que llevábamos solicitando y gestionando desde hace bastante tiempo”, ha señalado Rafael Pico Acevedo, director adjunto de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador de Aceites de Oliva (Asoliva).
India no produce aceite de oliva y depende completamente de las importaciones. En la actualidad, el país asiático compra alrededor de 10.000 toneladas anuales, de las cuales cerca del 90% proceden de España, lo que confirma la posición dominante del aceite de oliva español en este mercado. En términos económicos, las exportaciones españolas alcanzaron los 35,18 millones de euros en 2024, según datos del Ministerio de Economía, una cifra que el sector confía en multiplicar en los próximos años.
“La reducción de los aranceles hará que el aceite de oliva sea un producto más accesible para el consumidor indio”, explica Pico Acevedo. “Esperamos que el consumo aumente de forma notable y que este crecimiento repercuta positivamente en toda la cadena de valor del aceite de oliva español, desde el agricultor hasta el exportador”.
El acuerdo con la India se suma a otros grandes pactos comerciales impulsados recientemente por la Unión Europea, como el firmado con Mercosur, y refuerza la estrategia comunitaria de diversificar mercados en un contexto global marcado por el proteccionismo y las tensiones geopolíticas. Para Bruselas, el tratado supone un avance estratégico en la relación con un país tradicionalmente reacio a liberalizar su comercio exterior.
Además del aceite de oliva, otros sectores agroalimentarios europeos también se beneficiarán del acuerdo. El vino, que hasta ahora soportaba aranceles de hasta el 150%, verá reducidas sus tasas al 20% en la gama premium y al 30% en la gama media. Asimismo, se eliminarán los gravámenes del 50% que pesaban sobre productos procesados como pastas, galletas y bollería, lo que abre nuevas oportunidades para la industria alimentaria española.
Desde el punto de vista económico, la India representa uno de los mercados con mayor proyección del mundo, tanto por su tamaño como por el crecimiento de su clase media urbana. Para el aceite de oliva español, el reto ahora será consolidar su presencia, fomentar el conocimiento del producto y adaptarse a los hábitos de consumo locales, donde predominan otros aceites vegetales más baratos.
No obstante, el sector confía en que la combinación de precios más competitivos, campañas de promoción y una mayor concienciación sobre los beneficios para la salud del aceite de oliva impulse una demanda sostenida a medio y largo plazo. De cumplirse estas previsiones, el acuerdo con la India podría convertirse en uno de los grandes motores de crecimiento del aceite de oliva español en la próxima década.
