Apple sostiene ante un tribunal que Meta desempeñó un «papel central» en la construcción de las acusaciones del Departamento de Justicia contra el iPhone y ahora se resiste a entregar documentación solicitada para preparar la defensa.
La histórica rivalidad entre Apple y Meta ha entrado de lleno en los tribunales. Apple acusa al gigante propietario de Facebook e Instagram de haber desempeñado un «papel central» en el desarrollo de las acusaciones antimonopolio que el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) presentó contra el fabricante del iPhone.
La afirmación forma parte de una petición judicial presentada por Apple para obligar a Meta a entregar documentación, después de que ambas compañías hayan sido incapaces de alcanzar un acuerdo sobre el alcance de las citaciones. La existencia de este procedimiento contra Meta consta en el registro del Tribunal Federal del Distrito Norte de California desde el 28 de agosto de 2026.
El enfrentamiento abre ahora una nueva batalla dentro de uno de los mayores procesos antimonopolio de la industria tecnológica estadounidense.
Apple acusa a Meta de impulsar el caso del DOJ
El origen está en la demanda presentada el 21 de marzo de 2024 por el Departamento de Justicia y varios estados contra Apple.
El Gobierno estadounidense acusa a la compañía de mantener ilegalmente un monopolio en el mercado de los teléfonos inteligentes, utilizando determinadas restricciones del ecosistema iPhone para dificultar la competencia y aumentar los costes de abandonar sus dispositivos. Apple rechaza esas acusaciones y defiende que muchas de sus decisiones responden a criterios legítimos de seguridad, privacidad y experiencia de usuario.
Ahora Apple sostiene que Meta no fue simplemente una compañía consultada durante aquella investigación.
Según la documentación judicial citada por Forbes, Apple afirma que Meta presionó al Departamento de Justicia para avanzar con la demanda y desempeñó un «papel central» en la elaboración de las alegaciones del Gobierno.
Se trata, por ahora, de una afirmación de Apple dentro del litigio, no de una conclusión establecida judicialmente.
Apple reclama comunicaciones de Mark Zuckerberg
La documentación que Apple quiere conseguir resulta especialmente significativa.
Sus abogados solicitan archivos y comunicaciones relacionados directamente con Mark Zuckerberg, además de documentación de antiguos altos cargos de Meta como Marne Levine, Jim Gerber y John Hegeman.
Entre otras cuestiones, Apple quiere acceder a comunicaciones internas relacionadas con las críticas realizadas por Zuckerberg durante su participación en el pódcast de Joe Rogan.
El fundador de Meta acusó entonces a Apple de obtener beneficios «exprimiendo» a otros actores de su ecosistema, y criticó particularmente la comisión de hasta el 30 % aplicada históricamente a determinadas operaciones realizadas a través de la App Store.
Apple considera que las comunicaciones internas alrededor de esas declaraciones podrían resultar relevantes para su defensa.
Meta habría entregado solo 21 documentos
El choque se encuentra principalmente en el volumen de información proporcionado.
Apple asegura que Meta únicamente ha entregado 21 documentos después de recibir más de 50 solicitudes de información.
Sus abogados consideran la respuesta insuficiente para un procedimiento de esta magnitud y recuerdan que los procesos de descubrimiento de pruebas en grandes litigios corporativos pueden implicar la entrega de cantidades muchísimo mayores de documentación.
Apple presentó por ello una moción para obligar a Meta a cumplir con la citación y solicitó además trasladar la disputa al Distrito de Nueva Jersey, donde se tramita el litigio antimonopolio principal.
Meta habría argumentado que parte de la información solicitada ya se encuentra disponible porque previamente fue entregada al Departamento de Justicia.
Apple rechaza esa explicación.
Según sus abogados, haber proporcionado anteriormente documentación al Gobierno no constituye una razón válida para negarse a buscar y entregar los materiales solicitados por la defensa.
Apple quiere conocer las conversaciones entre Meta y el Departamento de Justicia
Este punto puede convertirse en uno de los más delicados.
Apple solicita las comunicaciones entre Meta y el DOJ durante la investigación que terminó desembocando en la demanda de 2024.
Su estrategia resulta evidente: si pretende demostrar que Meta influyó sustancialmente en la construcción del caso, necesita conocer qué información proporcionó, qué argumentos trasladó y qué conversaciones mantuvo con los investigadores.
Eso no implica que colaborar con una investigación antimonopolio sea irregular. Las autoridades recurren habitualmente a competidores, desarrolladores, clientes y otros participantes del mercado para reunir información.
La controversia reside en determinar hasta qué punto participó Meta y si la documentación solicitada resulta relevante para que Apple pueda defenderse de las acusaciones gubernamentales.
El misterioso «Project Milan» también aparece en la disputa
Apple también reclama documentación relacionada con «Project Milan», un proyecto de Meta para desarrollar un reloj inteligente que habría competido con el Apple Watch.
Este elemento conecta directamente con uno de los ejes del procedimiento antimonopolio.
El DOJ ha cuestionado prácticas de Apple relacionadas con dispositivos y servicios que interactúan con el iPhone, al considerar que determinadas restricciones pueden reforzar la dependencia del ecosistema de la compañía.
Por ello, conocer las dificultades experimentadas por un competidor como Meta al intentar introducir un dispositivo rival puede resultar relevante tanto para las acusaciones como para la defensa.
Apple, naturalmente, puede intentar demostrar que las decisiones comerciales o los problemas tecnológicos de sus competidores no equivalen automáticamente a conductas monopolísticas.
Una guerra tecnológica que ahora se libra ante los tribunales
Apple y Meta llevan años enfrentándose en varios frentes.
Una de sus disputas más importantes surgió con las medidas de privacidad introducidas por Apple para limitar el seguimiento publicitario entre aplicaciones, un cambio que afectó especialmente al negocio publicitario de Meta.
A ello se suman las críticas de Zuckerberg a las políticas de la App Store, las comisiones cobradas por Apple y las restricciones que impone sobre el funcionamiento de determinados productos dentro del iPhone.
El litigio antimonopolio estadounidense proporciona ahora un escenario completamente nuevo para esa rivalidad.
Meta no es demandante en el procedimiento principal, pero Apple pretende demostrar que su participación en la investigación gubernamental fue mucho más importante de lo que podría sugerir su condición formal de tercero.
El juicio podría llegar en 2027
El procedimiento todavía tiene recorrido.
La fecha límite actualmente señalada para determinadas tareas de descubrimiento es el 29 de enero de 2027 y, salvo acuerdo u otros cambios procesales, el juicio podría comenzar posteriormente durante ese mismo año.
Paralelamente, Apple está buscando documentación de numerosas instituciones federales para respaldar otro de sus principales argumentos defensivos: que determinadas características cuestionadas por el DOJ son medidas legítimas de privacidad y seguridad, no barreras artificiales destinadas a eliminar competidores.
Entre las instituciones de las que pretende obtener documentación aparecen organismos tan relevantes como la CIA, FBI, NSA, Departamento de Defensa y Departamento de Seguridad Nacional.
La batalla, por tanto, va mucho más allá de Meta.
Apple contra Meta, con el monopolio del iPhone en juego
Lo realmente relevante de la nueva documentación no es simplemente otra disputa entre dos gigantes de Silicon Valley.
Apple intenta conocer hasta qué punto uno de sus mayores rivales empresariales contribuyó a construir el caso que ahora amenaza elementos fundamentales de su modelo de negocio.
Meta, mientras tanto, se enfrenta a la petición de entregar comunicaciones internas, potencialmente incluidas algunas de sus máximos responsables.
Será el tribunal quien determine qué documentación debe producirse y qué relevancia tiene para el procedimiento.
Por ahora, lo demostrado es que Apple ha llevado formalmente a los tribunales su disputa con Meta por las citaciones. Lo que todavía debe probar es su afirmación más contundente: que la compañía de Zuckerberg tuvo ese «papel central» que Apple le atribuye en el caso antimonopolio del Departamento de Justicia.
