La Generalitat anuncia el regreso de las lecturas prescriptivas en Lengua catalana y castellana y plantea extender los planes de lectura a todos los centros educativos.
La Generalitat de Cataluña prepara un cambio en la enseñanza de la lectura. A partir del curso 2027-2028, el Bachillerato volverá a contar con lecturas obligatorias en las materias comunes de Lengua catalana y Lengua castellana, después de varios cursos sin este carácter prescriptivo.
La medida ha sido comunicada por la Conselleria de Educación y Formación Profesional, dirigida por Esther Niubó, durante la presentación de una guía destinada a reforzar los aprendizajes fundamentales.
El documento también recomienda que los centros seleccionen y establezcan la lectura obligatoria de determinados «libros clave» en 5.º y 6.º de Primaria y durante la ESO, además de reforzar la escritura manual, la ortografía y las rutinas de lectura.
El regreso de las lecturas obligatorias en Bachillerato
La principal novedad anunciada afecta al Bachillerato. Según la información facilitada por la Conselleria, las lecturas obligatorias regresarán en el curso 2027-2028 a las materias comunes de Lengua catalana y Lengua castellana, que cursa todo el alumnado.
El cambio se produce después de que las lecturas prescriptivas ya se hubieran recuperado en las materias optativas de Literatura catalana y Literatura castellana.
La Generalitat mantiene actualmente recursos específicos de lectura para Bachillerato dentro del programa El gust per la lectura. Para el curso 2026-2027, la XTEC incluye, por ejemplo, El Cafè de la Granota, de Jesús Moncada, con materiales y orientaciones didácticas para el profesorado.
En el caso de Literatura castellana, la información oficial de la Generalitat señala que las pruebas de acceso a la universidad se articulan en torno a seis lecturas del programa, con ejercicios relacionados con esas obras y con las competencias específicas de la materia.
«Libros clave» desde Primaria hasta la ESO
La nueva guía de refuerzo de los aprendizajes fundamentales no se limita al Bachillerato.
El documento presentado por la Conselleria insta a los centros a «garantizar» la selección y lectura obligatoria de algunos «libros clave» propuestos por los propios equipos docentes.
La recomendación afecta a:
- 5.º y 6.º de Educación Primaria.
- Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
- Posteriormente, el nuevo planteamiento alcanzará al Bachillerato mediante la recuperación de lecturas obligatorias en las materias comunes de lengua.
La diferencia resulta relevante: en Primaria y ESO, la guía plantea una recomendación dirigida a los centros, mientras que la recuperación de las lecturas prescriptivas de Bachillerato se fija como horizonte para el curso 2027-2028.
La propia XTEC dispone ya de una colección de materiales didácticos del programa El gust per la lectura, organizada por etapas educativas y que incluye recursos para Primaria, ESO y Bachillerato.
El Plan de Lectura de Centro será el siguiente objetivo
La Generalitat también quiere avanzar hacia una implantación generalizada del Plan de Lectura de Centro (PLEC).
Actualmente, el PLEC funciona como un documento recomendado y no como una obligación general para todos los centros. El objetivo planteado por Educación es que en el curso 2027-2028 todos los centros educativos catalanes dispongan de uno.
El PLEC establece las líneas de actuación que cada centro desarrolla para mejorar la competencia lectora del alumnado. Entre sus principales ámbitos aparecen tres objetivos:
- Saber leer.
- Leer para aprender.
- Desarrollar el gusto por la lectura.
La intención es que la lectura deje de concentrarse exclusivamente en la asignatura de Lengua y forme parte de una estrategia educativa más amplia.
Más escritura a mano y trabajo explícito de ortografía
La guía presentada por la Conselleria también pone el foco en otra cuestión: la escritura manual.
El documento recomienda a los centros reforzar el uso de papel y bolígrafo mediante actividades programadas de forma regular y sistemática.
Entre las tareas propuestas figuran:
- Redacciones.
- Resúmenes.
- Esquemas.
- Apuntes.
- Respuestas desarrolladas.
La guía recomienda además un trabajo explícito y progresivo de la ortografía.
El objetivo declarado es que el alumnado sea capaz de expresarse con claridad, precisión y coherencia, reforzando unas destrezas que la Conselleria considera fundamentales dentro de los aprendizajes básicos.
«Back to basics»: volver a reforzar los fundamentos
La propia consellera Esther Niubó ha definido este planteamiento como un «back to basics», una vuelta a los fundamentos del aprendizaje.
El enfoque combina así varias medidas: recuperar la lectura de determinadas obras, reforzar la comprensión lectora, aumentar el peso de la escritura manual y trabajar de manera sistemática la ortografía.
No obstante, la documentación presentada establece diferencias entre recomendaciones y obligaciones. En el caso de la guía de refuerzo, la Conselleria insta a los centros a adoptar determinadas prácticas, pero no todas tienen carácter prescriptivo.
Esta distinción es especialmente importante en el caso del PLEC, que actualmente continúa siendo un instrumento recomendado y no obligatorio.
Cataluña ya dispone de programas específicos de lectura
El regreso de las lecturas obligatorias se integra en una estructura que la Generalitat ya utiliza para fomentar la lectura en las diferentes etapas educativas.
La XTEC dispone de materiales del programa El gust per la lectura desde hace años, con propuestas clasificadas por niveles, autores, géneros y temas. El catálogo incluye recursos para Primaria, ESO y Bachillerato.
Para el curso 2026-2027, por ejemplo, aparecen propuestas de cómic, teatro y literatura científica para diferentes cursos de Primaria y ESO, así como una obra específica para Bachillerato.
El sistema, por tanto, no parte de cero: la nueva estrategia pretende reforzar y estructurar actuaciones de lectura que ya existen dentro del sistema educativo catalán.
Las bibliotecas escolares, otro de los objetivos
La Conselleria también ha avanzado que el Consell Executiu aprobará próximamente una medida destinada a impulsar las bibliotecas escolares.
La iniciativa forma parte del mismo planteamiento de refuerzo de la lectura y busca dotar de mayor relevancia a estos espacios dentro de los centros educativos.
El objetivo anunciado se relaciona con la creación de entornos que faciliten tanto el acceso a los libros como el desarrollo de hábitos lectores.
Un cambio que llegará progresivamente
El calendario anunciado sitúa el curso 2027-2028 como una fecha relevante para la política de lectura de Cataluña.
Ese curso está previsto que:
- Se recuperen las lecturas obligatorias en las materias comunes de Lengua catalana y Lengua castellana de Bachillerato.
- Todos los centros dispongan como horizonte de un Plan de Lectura de Centro (PLEC).
- Se consoliden las actuaciones dirigidas a reforzar la lectura desde Primaria hasta la enseñanza secundaria.
- Se avance en el impulso de las bibliotecas escolares.
Mientras tanto, la Generalitat ya mantiene durante el curso 2026-2027 propuestas de lectura y materiales didácticos específicos a través de la XTEC.
El debate sobre cómo enseñar a leer
La recuperación de las lecturas prescriptivas se produce además en un momento en el que Cataluña está planteando un debate más amplio sobre el futuro de su sistema educativo.
La cuestión no se limita a determinar qué libros deben leer los alumnos. También afecta a cómo se enseña a comprender un texto, cómo se trabaja la escritura y qué papel deben desempeñar las bibliotecas y los hábitos lectores dentro de los centros.
La nueva guía sitúa precisamente estas competencias básicas en el centro de su propuesta.
El planteamiento de la Generalitat apuesta por reforzar elementos tradicionales del aprendizaje —lectura, escritura manual, ortografía y comprensión— junto con las metodologías y recursos que ya se utilizan en los centros.
El curso 2027-2028 será, por tanto, el momento previsto para comprobar cómo se concreta el regreso de las lecturas obligatorias en Bachillerato y hasta qué punto el nuevo impulso a la lectura se traduce en cambios efectivos en las aulas catalanas.
