Comida basura: por qué atrae sin hambre

Un estudio del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento de la Universidad de Granada ha examinado la atención de individuos hacia imágenes y marcas de alimentos. El objetivo del estudio fue analizar cómo responde la mente a estos estímulos dependiendo del estado de saciedad de cada persona.

La investigación concluye que los anuncios de productos ultraprocesados atraen la atención visual independientemente de si la persona siente o no hambre, a diferencia de las fotografías de alimentos naturales. Este sesgo atencional hacia los alimentos es considerado un mecanismo adaptativo crucial, permitiendo a los humanos identificar rápidamente fuentes de energía cuando el organismo presenta necesidades calóricas.

Sin embargo, la saturación actual de estímulos publicitarios, que incluyen productos altos en grasas y azúcares, ha hecho que este mecanismo pueda continuar activado a lo largo del día, desatendiendo las señales fisiológicas del cuerpo.

Para testear esta teoría, las investigadoras Irene Ruiz, Ana González e Isabel de Brugada llevaron a cabo dos experimentos prácticos. En el primero, se utilizó una tarea de búsqueda visual con cuatro elementos gráficos, solicitando a los participantes identificar variaciones. Las imágenes mostraban comida real y logotipos de restaurantes, junto con objetos neutros y marcas de productos de limpieza.

En la primera prueba, los participantes fueron mantenidos en ayunas durante tres horas antes de la evaluación, mientras que en el segundo ensayo se les ofrecieron patatas fritas y galletas de chocolate para asegurar su estado de saciedad. Como se anticipaba, los individuos hambrientos mostraron una mayor rapidez en la identificación tanto de imágenes de comida como de logotipos. Sin embargo, en el grupo saciado, las imágenes de alimentos no generaron el mismo interés, alcanzando tiempos de respuesta similares a objetos neutros, mientras que los logotipos continuaron atrayendo la atención, mostrando la misma intensidad que durante el ayuno.

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