Con más de 170 000 hectáreas calcinadas en España durante este año, varias comunidades autónomas han implementado programas de pastoreo preventivo para reducir el riesgo de incendios forestales. Este método consiste en utilizar ovejas, cabras, vacas y caballos que consumen la vegetación seca que sirve como combustible para el fuego, disminuyendo así la carga de biomasa y la propagación del incendio.
En la Comunidad de Madrid, el Gobierno regional destina cerca de 800 000 euros anuales a un plan que cubre 3 750 hectáreas, un 10 % más que en 2025. Participan en este programa 85 explotaciones ganaderas con 21 374 animales, combinando el pastoreo con tecnología como collares GPS para el control y seguimiento del ganado.
Por su parte, la Generalitat Valenciana aprobó en junio una línea de ayudas que puede alcanzar hasta 132 euros por hectárea y año, con un límite de 10 000 euros por explotación. Estas subvenciones cubren también gastos asociados como collares GPS, vallados virtuales y otros equipos relacionados con la actividad.
En Andalucía, desde hace años opera la Red de Áreas Pasto-Cortafuegos de Andalucía (RAPCA), que remunera a los ganaderos según características del terreno, con pagos que oscilan entre 42 y 90 euros por hectárea. Además, la Junta ha implementado medidas adicionales para apoyar la ganadería extensiva, como bonificaciones en el canon por utilización de pastos en montes públicos.
Otras comunidades como Cataluña y Galicia utilizan también esta práctica en zonas estratégicas o en respuesta a incendios recientes, recurriendo al pastoreo para mantener limpios territorios de alto riesgo.
Estas iniciativas forman parte de la estrategia de prevención de incendios forestales en España, combinando métodos tradicionales con tecnología para mejorar la gestión del territorio y la reducción del combustible vegetal.
