El gobierno municipal socialista afronta una tormenta política tras revelarse un déficit millonario y el Bloque ya advierte que el pacto presupuestario puede saltar por los aires.
La estabilidad del Concello de A Coruña entra en zona de riesgo. Lo que hasta hace apenas unos meses parecía una alianza sólida entre el PSOE y el BNG comienza a resquebrajarse por la gestión económica del ejecutivo local. A solo un año de las elecciones municipales, los socios nacionalistas han lanzado una seria advertencia al gobierno socialista de Inés Rey: si no hay explicaciones convincentes ni medidas inmediatas, el acuerdo presupuestario de 2026 podría quedar roto.
La crisis llega después de conocerse unos datos financieros demoledores que cuestionan el relato de “buena salud económica” defendido por el Concello. Mientras el PSOE intenta rebajar la gravedad de la situación, el PP habla ya de un auténtico “tsunami económico”.
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Un déficit millonario que hace saltar las alarmas
El origen del conflicto está en la liquidación de las cuentas municipales de 2025, cuyos documentos serán presentados oficialmente en el pleno municipal. Los informes del interventor reflejan varios incumplimientos económicos de enorme relevancia:
- Déficit presupuestario de 6,4 millones de euros
- Remanente de tesorería negativo de 9,6 millones
- Exceso de gasto de 12 millones por encima del límite legal
- Ahorro neto negativo de 2,3 millones
Aunque el gobierno local insiste en que algunos ingresos pendientes podrían suavizar parcialmente las cifras, la realidad es que el Ayuntamiento deberá adoptar medidas correctoras obligatorias.
La situación coloca al ejecutivo municipal en una posición delicada tanto política como administrativamente, ya que cualquier solución dependerá también de la supervisión de la Xunta y del Ministerio de Hacienda.
El PSOE intenta rebajar la crisis mientras el BNG endurece el tono
El concejal de Economía, José Manuel Lage, trató de transmitir tranquilidad asegurando que el Ayuntamiento mantiene una “boa saúde financieira” y que los datos representan únicamente una “foto fija” de un momento concreto.
El dirigente socialista defendió la solvencia municipal apoyándose en:
- El pago a proveedores dentro de plazo
- Una deuda viva situada en torno al 15 %
- Las inversiones realizadas durante los últimos años
- Ingresos todavía pendientes de contabilizar
Sin embargo, el mensaje no ha convencido ni a la oposición ni a sus socios nacionalistas.
El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, reconoció públicamente la “preocupación” de su formación y exigió explicaciones inmediatas. Pero la frase que ha disparado todas las alarmas políticas fue otra:
“De como se resolva esta situación dependerá que o acordo orzamentario continúe a ter vixencia ou non.”
Traducido al lenguaje político municipal: el BNG ya contempla romper su pacto con el PSOE.
El bloque nacionalista se distancia del PSOE antes de las elecciones
La tensión entre ambas formaciones no es nueva. En los últimos meses ya habían aparecido discrepancias sobre:
- La política de vivienda
- La movilidad urbana
- El modelo de ciudad
- La gestión urbanística
Aunque socialistas y nacionalistas habían logrado reconstruir parcialmente la relación mediante acuerdos recientes —como la ordenanza de terrazas o el proyecto del parque del Agra—, la crisis económica amenaza ahora con dinamitar esa tregua.
En clave electoral, el movimiento del BNG resulta especialmente significativo. Con las municipales de 2027 acercándose, los nacionalistas buscan marcar perfil propio y evitar quedar asociados al desgaste de gestión del PSOE.
La estrategia recuerda a otros escenarios municipales en España donde los socios minoritarios empiezan a tomar distancia cuando aparecen problemas financieros o desgaste institucional.
El PP habla de “los peores gestores económicos de la historia”
Desde la oposición, el Partido Popular ha aprovechado la crisis para elevar la presión política.
El portavoz popular, Miguel Lorenzo, calificó la situación como un “tsunami” y acusó directamente al gobierno local de ser:
“Los peores gestores económicos en la historia de la ciudad.”
El PP sostiene que el problema no es puntual, sino estructural, y alerta de que los ciudadanos podrían sufrir las consecuencias mediante:
- Recortes presupuestarios
- Menos inversiones en barrios
- Paralización de proyectos municipales
- Limitaciones al endeudamiento futuro
Además, los populares advierten de que podría verse comprometido el préstamo de 40 millones de euros previsto para inversiones este año.
La sombra del intervencionismo financiero sobre el Concello
Uno de los elementos más preocupantes para el gobierno local es que el Ayuntamiento ya tiene vigente un plan económico-financiero, lo que limita enormemente las herramientas disponibles para corregir el exceso de gasto.
Según los informes técnicos, las principales alternativas serían:
- Nuevos ajustes presupuestarios
- Restricciones de gasto
- Operaciones de crédito condicionadas
- Supervisión reforzada por parte de otras administraciones
Esto implica que A Coruña podría entrar en una etapa de mayor control financiero justo cuando el gobierno municipal pretendía acelerar inversiones de cara al final del mandato.
Un conflicto político con impacto nacional
La crisis de A Coruña no solo afecta a la política local gallega. También refleja una tensión creciente dentro de los pactos entre el PSOE y sus socios nacionalistas en distintos territorios.
El deterioro económico de las administraciones gobernadas por coaliciones de izquierda se está convirtiendo en un argumento recurrente de la oposición, especialmente en un contexto de desaceleración económica y aumento del gasto público.
En Galicia, además, el choque adquiere una dimensión simbólica: el BNG intenta consolidarse como alternativa nacionalista fuerte mientras evita quedar atrapado por el desgaste de los socialistas.
Un año decisivo para la supervivencia del gobierno local
La gran incógnita ahora es si el PSOE logrará reconducir la situación antes de que el conflicto derive en una ruptura política abierta.
El pleno municipal de los próximos días será clave para medir:
- El grado de tensión entre socios
- Las medidas económicas reales del gobierno
- La posición definitiva del BNG
- La capacidad del PSOE para mantener la mayoría
Lo que parecía una simple discrepancia técnica sobre unas cuentas municipales amenaza con convertirse en el gran terremoto político de A Coruña antes de las elecciones.
¿Estamos ante una crisis puntual o ante el principio del fin de la alianza entre PSOE y BNG en una de las ciudades más importantes de Galicia?

