Una operación internacional coordinada entre Italia, Portugal y España culmina con la incautación de 2,6 toneladas de cocaína y la detención de cuatro presuntos implicados frente a la costa portuguesa.
El narcotráfico vuelve a demostrar su enorme capacidad logística para introducir grandes cantidades de droga en Europa. Sin embargo, una operación coordinada entre varios países ha permitido asestar un importante golpe a las redes criminales que operan en el Atlántico.
Una operación internacional frustra un cargamento millonario
La Guardia di Finanza de Italia, en colaboración con las autoridades de Portugal y España, ha interceptado una lancha neumática de alta velocidad que transportaba más de 2,6 toneladas de cocaína cerca de las costas de Lisboa.
Según informaron las autoridades italianas, el valor del alijo asciende a 78 millones de euros en el mercado mayorista, aunque su distribución en pequeñas cantidades habría elevado su precio hasta 500 millones de euros en el mercado ilícito.
La investigación fue coordinada por la Fiscalía Antimafia del Distrito de Brescia (DDA) junto con la Guardia di Finanza, contando además con la colaboración del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas contra el Narcotráfico (MAOC-N), con sede en Lisboa, y de la Dirección Central de Servicios Antidrogas (DCSA).
Dos españoles entre los cuatro detenidos
Durante la intervención fueron arrestadas cuatro personas que viajaban a bordo de la embarcación:
- Dos ciudadanos españoles.
- Un ciudadano de Gibraltar.
- Un ciudadano albanés.
La detención fue ejecutada por la Policía Marítima portuguesa tras un seguimiento continuo de la embarcación, apoyado por medios aéreos equipados con sistemas avanzados de vigilancia marítima.
Las autoridades recuerdan que los detenidos mantienen la presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme.
Así operan las lanchas «go-fast»
La embarcación interceptada pertenece al tipo conocido como «go-fast», lanchas neumáticas de entre 10 y 16 metros de eslora, equipadas con motores de gran potencia capaces de superar los 70 nudos de velocidad.
Estas embarcaciones son utilizadas habitualmente por organizaciones dedicadas al narcotráfico para actuar como «taxis marítimos». Su misión consiste en recoger cargamentos lanzados al mar por buques nodriza procedentes de Sudamérica y trasladarlos posteriormente hasta distintos puntos del litoral europeo, dificultando la labor de las fuerzas de seguridad.
El seguimiento en tiempo real permitió controlar todos los movimientos de la embarcación hasta su interceptación definitiva en aguas próximas a Portugal.
Cooperación policial frente al crimen organizado
En el dispositivo participaron agentes y unidades especializadas de varios países europeos, además de aeronaves integradas en los sistemas de vigilancia de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
La operación concluyó con la incautación íntegra del cargamento y la detención de todos los ocupantes de la lancha, sin que se registraran incidentes durante la actuación.
Las investigaciones continúan abiertas para determinar qué organización criminal financiaba el envío, identificar la procedencia exacta de la droga y esclarecer cuál era su destino final dentro del mercado europeo.
Un negocio multimillonario que sigue desafiando a Europa
La magnitud del cargamento vuelve a poner de manifiesto el enorme volumen económico que mueve el narcotráfico internacional. Las organizaciones criminales recurren cada vez a medios tecnológicos más sofisticados para evitar los controles policiales y garantizar la llegada de la mercancía a Europa.
Las autoridades consideran que operaciones de este tipo evidencian la importancia de la cooperación internacional, el intercambio de inteligencia y el uso de tecnología de vigilancia para combatir unas redes criminales con una elevada capacidad financiera y logística.
