Efectos del Mercosur: Argentina y los aceites españoles
El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur ha generado reacciones diversas en ambos lados del Atlántico. Por un lado, en España, se han llevado a cabo protestas de agricultores que se oponen al acuerdo, especialmente por las implicaciones que puede tener para los productos agrícolas locales.
En cambio, en Argentina, muchos productores ven en este pacto una oportunidad para expandirse en el mercado internacional. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que el acuerdo favorecerá un aumento en la siembra y producción agrícola, proyectando que para el año 2035, el área sembrada alcanzará 41,46 millones de hectáreas, aumentando la producción total de cultivos a 184,2 millones de toneladas.
La BCR también estima que se incrementarán las exportaciones de granos y derivados hasta 125,8 millones de toneladas en 2035, lo que representa un aumento de 7,5 millones de toneladas en comparación con un escenario sin el acuerdo. Aunque el sector pesquero argentino también considera beneficios en el acceso a mercados europeos, no todos ven la misma perspectiva positiva.
Particularmente, los productores de aceite de oliva de la provincia de San Juan expresan preocupación por la competencia con los aceites españoles, los cuales, a pesar de ser competidores más eficientes gracias a subsidios de la Política Agraria Común (PAC), pueden ofrecer precios más bajos. La situación es crítica, dado que el aceite de oliva es un producto clave que se vería afectado por la reducción gradual de aranceles.
Además, según datos del Ministerio de Economía, el aceite de oliva virgen extra argentino ya se está exportando a España, lo que refleja la interdependencia y el potencial de competencia en este sector.
A pesar del panorama prometedor en términos de producción y exportación para varios sectores agrícolas, el debate sobre las implicaciones del acuerdo Mercosur sigue siendo intenso, y el sector del aceite de oliva constituyendo un punto crítico en esta discusión.

